miércoles, 20 de mayo de 2020

Schiacciata di zucchine (de calabacín)

La schiacciata di zucchine o, literalmente, "aplastada de calabacín", es una receta italiana muy fácil de preparar y con un resultado buenísimo. Además os traigo la versión sin lácteos y vegana.


La gastronomía italiana es ampliamente conocida, todos conocemos la pasta, pizzas, "gelatti", focaccias, tiramisú y pana cotta. Pero la cocina italiana está llena de joyas que pasan desapercibidas entre los "greatest hits".

Una de esas joyas es la schiaccita, que significa "aplastada". Es una especie de pan plano típico de la Toscana, primo-hermano de la pizza y la focaccia. Como sus familiares, se puede poner encima una gran variedad de ingredientes, tanto salados como dulces. Es muy conocida, por ejemplo, la schacciata de uvas.


Hay versiones que se parecen más a la pizza y a la focaccia  que también llevan levadura y tienen que fermentar. Pero también he visto versiones sin levadura, mucho más fáciles y rápidas de preparar. Y de estas últimas es, precisamente, la versión que os traigo hoy.

Yo la he hecho con calabacín, que es perfecta para llevarse de picnic, ahora que viene el buen tiempo y podemos ya movernos un poquito más. Además permite un montón de variaciones, para que vayáis probando con diferente ingredientes y combinaciones.



SCHIACCIATA DI ZUCCHINE


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 40 minutos.
Alérgenos: gluten


Ingredientes


  • 1 calabacín
  • 420 ml de agua
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 200 g de harina
  • sal
  • 30 g de queso vegano rallado

Preparación


1.- Precalentar el horno a 180ºC.

2.- Limpiar el calabacín y cortarlo en rodajas finas. También le podéis quitar la piel si queréis.

3.- Ponemos la harina en un bol y hacemos un hueco en el medio. Ponemos en ese hueco el resto de ingredientes menos el calabacín. Empezamos a mezclar poco a poco, y mezclamos hasta lograr una mezcla homogénea; no os asustéis, es bastante líquida.

4.- Añadimos el calabacín.

5.- Engrasamos una bandeja de horno grande (la misma que viene en el horno puede servir) y vertemos la masa. Tiene que quedar una capa bastante fina.

6.- Horneamos durante 40 minutos a 180ºC, o hasta que veáis que se empieza a dorar.


Consejos:

  • podéis sustituir el calabacín por lo que queráis: pimientos, berenjena, cebolla... También podéis hacer combinaciones usando la masa base.
  • antes de meterla en el horno podéis ponerle un poco de romero por encima.
  • el queso vegano rallado es opcional, pero le da un sabor muy rico.
  • no es una focaccia así que tiene que quedar una capa finita de masa (como veis en las fotos).


Espero que os animéis a probar esta receta italiana tan sencillita y que nada tiene que envidiar a sus primas la pizza y la focaccia. Además ahora estamos en el momento perfecto para hacer picnics o comidas de picoteo en la terraza o la calle.

Muás

miércoles, 13 de mayo de 2020

Galletas de avena, plátano y fresas | Receta vegana

Estas galletas de avena, plátano y fresas son perfectas para aprovechar esos plátanos pochos que se han quedado en el frutero. Además son veganas y ricas en fibra y proteínas...y con sólo 4 ingredientes!


Ahora que empezamos a desconfinarnos -según la zona en la que viváis y el o la lumbreras que gobierne en vuestra comunidad autónoma-, tengo que confesaros que yo he estado muy bien. La gente ha tenido problemas de insomnio, ansiedad, incertidumbre...¡pues yo los estoy empezando a tener ahora!

Y diréis: ¿pero qué dice esta loca? ¿Que ha estado a gusto en el confinamiento? Pues la verdad es que sí, lo he llevado bien. Os cuento.


Yo tengo la suerte de vivir en un pueblo pequeñito a 6 km de la ciudad. Mi casa no es muy grande, pero tengo un terreno, así que he tenido el enorme lujo de poder estar al aire libre, además ahora en primavera hay mucho trabajo en el pueblo. Tenemos material para hacer deporte (hasta hace 3 años fui monitora deportiva) y nos ha tocado teletrabajar por las tardes.

Mi contacto con la ciudad se reduce a ir a trabajar y, ya que estoy, pues al gimnasio un par de días y poco más, porque prefiero correr por el monte. No tenemos costumbre de ir a cenar por ahí, o de poteo, o de copas, o de fiesta, o al cine (esto le da más rabia a mi txurri...); de normal la vida la hacemos en el pueblo. En mi caso, además, mis amigas viven fuera, por lo que soy bastante poco social. Así que todo eso ha hecho que sea más llevadero que para otra gente. Sólo he echado de menos poder ir una vez a la semana al monte.


Por si eso fuera poco, mi curso hasta febrero había sido muy estresante, tuve momentos de pasarlo mal. Y el curso pasado también fue duro; así que para mí este parón ha sido como un regalo, un paréntesis que necesitaba.

Después de haber parado, de haber disfrutado del pueblo y de la primavera en él, de haber tenido tiempo de hacer cosas que quería y no sólo trabajar, el pensar en volver a la "nueva normalidad" me da mucha pereza y muy pocas ganas. Otra vez estrés, vivir deprisa, sin tiempo de disfrutar las pequeñas cosas, las calles llenas de gente y tráfico... En fin.

Eso sí, reconozco que si me hubiera pillado esta situación en un piso en la ciudad, yo también lo habría llevado fatal.


Pero bueno, que vaya chapa que os he metido! Si yo había venido aquí a hablar de mis galletas! Pero es que son tan fáciles de hacer y están tan ricas, que casi no hay más que decir ;)

Perfectas para usar esos plátanos que se nos han quedado mustios y nadie se quiere comer, aprovechando que aún estamos en temporada de fresas. Además no llevan harina, sino avena, con lo cual tienen más cantidad de fibra y proteínas. Y para que tengan más proteínas y menos grasas "malas", llevan mantequilla de cacahuete en lugar de margarina (o mantequilla).


GALLETAS DE AVENA, PLÁTANO Y FRESAS


Dificultad: muy fácil.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 12-15 minutos (depende del tamaño).
Cantidad: unas 20 (depende del tamaño).
Alérgenos: cacahuete, gluten (depende de la avena que uséis, las hay certificadas sin gluten).


Ingredientes


  • 2 plátanos maduros
  • 8 cucharadas de mantequilla de cacahuete
  • 200 g de avena
  • 6 fresas

Preparación


1.- Precalentar el horno a 180ºC.

2.-Pelamos los plátanos, los troceamos y los machacamos con ayuda de un tenedor, hasta hacerlos puré.

3.- En un bol, mezclamos el plátano, la mantequilla de cacahuete  y la avena, hasta conseguir que se integre todo bien. 

4.- Troceamos las fresas y las añadimos a la masa, mezclando un poco para que se repartan bien pero sin machacarlas. Podemos reservar unas pocas para poner por encima.

5.- Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Vamos cogiendo bolas de masa, las colocamos sobre la bandeja y aplastamos un poco, dándoles forma. Podemos poner algún trozo más de fresa por encima.

6.- Horneamos a 180ºC durante unos 12 o 15 minutos, hasta que veáis que se doran los bordes. El tiempo dependerá un poco del grosor que les hayáis dado.

7.- Dejar enfriar sobre una rejilla.


Consejos:

  • como veis, no he usado azúcar. Bastante dulzor le dan ya los plátanos maduros y las fresas. Pero es muy importante que los plátanos estén muy maduros, pochos, porque es cuando más dulces están.
  • se puede sustituir la mantequilla de cacahuete por  mantequilla de cualquier otro fruto seco: avellanas, anacardos, almendras...
  • en principio la avena es un cereal sin gluten, pero como se manipula con otros cereales, casi siempre está contaminada. En algunos sitios es posible encontrar avena certificada sin gluten.
  • las fresas las podéis sustituir por cualquier otra fruta que tengáis por casa y que veáis que le pegan bien a la mezcla: kiwi, cerezas, melocotón...
  • también podéis sustituir las fresas por trozos de chocolate.
  • cuanto más grandes y gorditas las hagáis, más tiempo tendrán que estar en el horno. La pista es ver cuándo se empiezan a dorar los bordes.


Aprovechad ahora que todavía no hace demasiado calor y se puede encender el horno. Y disfrutad del principio de libertad, pero, por favor, con responsabilidad y cabeza. Que si no, va a tocar volver atrás!

Muás
Iratxe

jueves, 7 de mayo de 2020

Spaghetti bolognesa versión vegana

¿Hay alguien a quien no le gusten los spaghetti bolognesa (o espaguetis a la boloñesa)? Me atrevo a decir que este plato gusta a todo el mundo, no sólo a los peques. Pues hoy os traigo la receta  pero en versión vegana de este clásico de la cocina italiana.


Los espaguetis a la boloñesa, o spaghetti bolognesa en su nombre original, es uno de esos básicos en la cocina. Creo que todo el mundo los ha comido alguna vez y es de los primeros platos que todos nos atrevemos a cocinar. Dentro de su sencillez, es un plato lleno de sabor.

Como sabéis, estuve viviendo en Roma un año, y allí probé platos de pasta realmente deliciosos. Algunos que tengo ganas de hacer en casa para recordarlos, como por ejemplo el plato que me comí justo antes de volverme: unos macarrones al vodka!! Hace ya 11 que años que volví y aún no los he hecho, no tengo perdón!


Otro recuerdo que tengo de cuando viví allí eran las visitas al supermercado. Me flipaba ver el pasillo de la pasta: todo un pasillo de supermercado lleno de pasta a ambos lados, de arriba abajo, con variedades infinitas. Aprendí que cada variedad casaba con una salsa, no sirve cualquier pasta con cualquier salsa. 

Una de las marcas que más se veía era Barilla. Y no sabéis la cantidad de formas, tamaños y colores de pasta que tenía!! Aquí tenemos justo un par de tipos de macarrones, los clásicos espaguetis, tallarines y pajaritas para hacer ensaladas (aunque cada vez se ve más variedad, todo hay que decirlo). Pero allí había macarrones y rigattonis de diferentes grosores y longitudes, lisos o estriados; espaguetis más finos, más estrechos; pasta con forma de concha, otra llamada Mafaldas, bucatinis (que son como espaguetis pero con agujero, en plan pajita), orecchiete...


Por eso, cuando en la caja Degustabox de abril vi que había un paquete de espaguetis integrales de Barilla, decidí rendir un homenaje a la gastronomía italiana y versionar este clásico para que lo pueda comer incluso la gente vegetariana, o si os estáis planteando reducir el consumo de carne.

Además son espaguetis integrales! Es mejor que los hidratos que consumimos sean integrales, ya que aportan fibra, y gracias a esa fibra los hidratos se absorben más despacio. Eso evita los picos de azúcar en sangre, que además si no lo vamos a quemar seguidamente haciendo ejercicio se acaba convirtiendo en grasa.

Por cierto, si queréis recibir la Degustabox en casa todos los meses, simplemente tenéis que registraros en su página web. Al hacerlo, no olvidéis introducir el código LA3WN; así conseguiréis la primera caja por sólo 7,99€. Merece la pena! Y para que os hagáis una idea, aquí os dejo el contenido de la última caja: granola All Bran prebiotic de Kellogg's; salsa tandoori de Patak's (tiene lácteos); chocolates Valor minis, hay 3 variedades y todas son de chocolate negro con alto % de cacao; aroma natural de naranjas de Valencia de Dr. Oetker; aceitunas rellenas de anchoa sin potenciador del sabor de Fragata; piadinas (son como tortillas para fajitas) de Zanuy; arroz basmati Nomen en vasitos; caramelos masticables de JellyBean; salsa roquefort de Ybarra (tiene lácteos); y spaghetti integrale de Barilla.



SPAGHETTI BOLOGNESA VEGANOS


Dificultad: fácil.
Cocción de la pasta: 9 minutos.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Alérgenos: gluten, soja

Ingredientes

  • 250 g de spaghetti integrales de Barilla 
  • 100 g de soja texturizada
  • un chorrito de salsa de soja (opcional)
  • aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 cebolla
  • 200 g de salsa de tomate 
  • sal y pimienta (al gusto)
  • parmesano vegano para espolvorear (opcional)


Preparación


1.- Cocemos la pasta en agua hirviendo con un poco de sal. Tarda 9 minutos. Una vez lista, escurrir y reservar.

2.- Ponemos a hidratar la soja texturizada en un bol con agua hasta cubrirla y con un chorrito de salsa de soja. Tiene que estar 20 minutos.

3.- Picamos el ajo y la cebolla.

4.- Calentamos un chorrito de aceite en una sartén a fuego medio y echamos el ajo picado. Una vez que empiece a dorarse, añadimos la cebolla picada y sofreímos. 

5.- Escurrimos bien la soja texturizada y la añadimos a la sartén. Movemos y salteamos un par de minutos. Añadimos la salsa de tomate y salpimentamos al gusto. 

6.- Ponemos los espaguetis en un plato y bañamos con la salsa. Podemos espolvorear parmesano vegano por encima.


Consejos:

  • la salsa de soja para hidratar la soja texturizada es opcional, ayuda a darle un poco más de sabor.
  • además de ajo y cebolla, también se suele añadir zanahoria. Aunque esta salsa es un poco como la tortilla de patatas, en cada casa tienen su versión.
  • lo normal es añadir un par de tomates maduros en el sofrito y algo menos de salsa de tomate. Pero como yo no tenía tomates, pues puse más salsa.
  • esta salsa la usan normalmente para acompañar espaguetis o alguna otra pasta larga.


Si os gustan los espaguetis a la boloñesa, os animo a que probéis esta versión vegana. Si queréis reducir un poco vuestro consumo de carne o, sin más, si queréis probar cosas diferentes, esta versión os va a gustar seguro. 

Muás
Iratxe


domingo, 3 de mayo de 2020

Flores de fresa por el Día de la Madre

Hoy una entrada rápida, sólo para compartiros estas flores de fresa. Preciosas y muy fáciles de hacer, perfectas para que las hagan los peques de casa. Un regalo perfecto para este Día de la Madre tan especial!



Como en vez de explicarla con palabras lo mejor es ver los pasos, os dejo este vídeo. Lo grabé expresamente para hoy, para una colaboración que suelo hacer con el centro comercial El Boulevard. Más o menos una vez al mes hago talleres de gastronomía para familias, y debido a esta situación de confinamiento no los podemos hacer. Por eso, para este día de la madre, hicimos una versión online. He querido compartir el vídeo por aquí también, para que podáis hacer estas bonitas flores de rosas.


En el vídeo también explico la receta del mug cake vegano de calabazella que os enseñé el otro día. Aunque es muy fácil de hacer, no está mal ver los pasos ;) Ah!! Y por primera vez, y sin que sirva de precedente; en el vídeo salgo yo!! Que bueno, esto igual no es tan positivo...jajaja.




Espero que paséis un bonito y atípico día de la madre, poco a poco recuperando nuestra libertad.

Muás