sábado, 4 de enero de 2020

Roscón de Reyes de calabaza | Receta sin lácteos

Para empezar el año os traigo una versión original de del clásico roscón: Roscón de Reyes de calabaza. Una versión un poquito diferente, pero deliciosa y que seguro que triunfa en casa.


Primera receta del año, y creo que no hay mejor manera de empezar el año "recetil" que con este recetón. Cuando publiqué el panettone sin lácteos en panificadora para el Asaltablogs Invisible, ya os dije que me había quedado con ganas de preparar muchas de las recetas del blog La Rosa Dulce. Y también dije que en breve haría alguna de ellas.

Una de esas recetas era precisamente un roscón de calabaza.


Desde hace ya unos cuantos años que preparo el roscón de reyes en casa, más aún desde que no puedo tomar lácteos. Ya he preparado dos versiones, una más tradicional y otra versión un poco más rápida y fácil.

Pero esta versión de calabaza me viene genial, porque ya sabéis que este año tengo muchos kilos de calabaza y os estoy publicando un montón de recetas con este ingrediente. 


He adaptado la receta de Rosa para adecuarla un poco a lo que tenía en casa. El resultado es un rosón jugoso y aromático, pero al mismo tiempo es consistente para rellenarlo de lo que queráis. Y tranquilxs. que no se nota para nada el sabor de la calabaza.

¡A por él!




ROSCÓN DE REYES DE CALABAZA


Dificultad: tiene su aquel.
Tiempo de preparación: 5 minutos si lo amasáis en panificadora (o 20 minutos si lo hacéis a mano).
Levados: 3 levados de por lo menos una hora (o 2 de 1 hora y uno de 12 horas).
Cocción: 30 minutos.
Alérgenos: huevo, gluten


Ingredientes


  • 70 g de bebida vegetal tibia (yo usé de soja)
  • 5 gotas de esencia de limón (o ralladura de limón)
  • 5 gotas de esencia de naranja (o ralladura de naranja)
  • 1 cucharadita de agua de azahar
  • 50 g de aceite de oliva
  • 3 huevos M
  • 200 g de puré de calabaza
  • 100 g de panela (o de azúcar)
  • 650 g de harina de fuerza
  • 1 sobre de levadura de panadería
  • una pizca de sal
  • 1 huevo para pintar
  • crocante de almendra

Preparación


1.- Ponemos en la cubeta de la panificadora los ingredientes en el orden en que están escritos (salvo el huevo para pintar y el crocante).

2.- Programamos el programa de amasado. En el caso de mi panificadora, dura 1 hora y 5 minutos y amasa y hace el primer levado.

3.- Una vez hecho ese primer levado, pasamos la masa a un bol engrasado con un poco de aceite, tapamos con film transparente y metemos en la nevera para que haga el segundo levado en la nevera (unas 12 horas). Lo mejor es amasar por la tarde-noche y dejar la masa toda la noche en la nevera.

4.- Pasado ese tiempo, sacamos la masa de la nevera y dejamos 1 hora para que coja temperatura. Después amasamos ligeramente para desgasificar y dividimos la masa en 2 (para hacer 2 roscones).

5.- Con una de las mitades hacemos un roscón tradicional, es decir, hacemos una bola de masa, le hacemos un agujero en el centro, y poco a poco vamos agrandando el agujero. Colocamos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y colocamos un aro de emplatar en el centro, para que no se cierre el agujero durante el horneado.

     Con la otra mitad de la masa, cortamos 6 trozos iguales y hacemos bolitas. Colocamos las bolitas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, ponemos un aro de emplatar en el centro y las bolitas alrededor, pero dejando espacio entre ellas, ya que crecerán de tamaño.

6.- Dejamos levar durante 1 hora en un sitio cálido.

7.- Precalentamos el horno a 180ºC. Mientras, pintamos la superficie de los roscones con un poco de huevo batido y ponemos almendra crocante al gusto.

8.- Horneamos durante 30 minutos a 180ºC, con calor arriba y abajo. Si veis que se dora demasiado antes de tiempo, tapar con papel de aluminio.

9.- Dejar enfriar y, si queréis, abrís los roscones por la mitad para rellenarlos al gusto.


Consejos:

  • como siempre, podéis usar el tipo de bebida vegetal que queráis.
  • en lugar de levadura seca, podéis usar levadura fresca. En ese caso, necesitaréis 13 g y tendréis que disolverlos en la leche tibia.
  • en lugar de aceite, podéis usar 50 g de margarina derretida.
  • podéis decorar el roscón de muchas maneras: con fruta escarchada, con almendras laminadas, con azúcar glas, sin nada...
  • podéis rellenarlo como queráis: con crema, con nata montada de coco o de soja, con crema de chocolate...


Disfrutad de este día tan mágico, último antes de la vuelta a la rutina. Espero que os animéis a preparar el roscón casero, porque quedan riquísimos y además es muy satisfactorio. 

Muás
Iratxe

2 comentarios:

Todos los comentarios son bienvenidos, me hace mucha ilusión leerlos ^_^