miércoles, 19 de septiembre de 2018

Pepino encurtido. Receta fácil

Si sois amantes de los encurtidos, no os podéis perder la receta de hoy. Vais a ver que prepararlos en casa es muy fácil y quedan de maravilla, mejores que los comerciales. ¡Palabrita!


Cuando tienes un suegro con una huerta grande, a finales de verano de repente te encuentras con maxiproducción de vegetales. Mira que solemos comer muchas ensaladas y verdura, pero no siempre das a basto para comer todo. Intento hacer conservas y congelar, porque me da mucha rabia que se estropee la comida.

Como soy un poco rarita, tengo que confesar que el pepino en ensalada me gusta, pero hasta cierto punto. Puedo comer un poco, pero más como que me satura un poco. Así que cuando me encontré con que tenía 3 pepinos en casa, algo tenía que hacer.


A mí me encantan los pepinillos y las cebolletas encurtidas, pero hasta este verano no había probado a hacerlo en casa. Y la verdad, no sé por qué!! Es muy, pero que muy fácil hacerlo y el resultado es maravilloso. Cuando lo hice la primera vez y lo probamos, el resultado nos sorprendió muchísimo

Además podéis las variaciones que queráis en cuanto a especias y hierbas aromáticas, para que se ajuste a vuestros gustos o a lo que os apetezca en ese momento. No os perdáis las ideas que os doy luego en la parte de "consejos".


Esta vez también os dejo la receta en vídeo, que aunque es muy fácil, una ayudita visual no viene mal ;) Y ya sabéis, os espero en mi canal de YouTube para no perderos nada!



PEPINO ENCURTIDO


Dificultad: requete-fácil.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Reposo: mínimo un par de días.
Alérgenos: --------

Ingredientes


  • 1 pepino
  • una cucharada de sal gorda
  • 120 ml de vinagre
  • 60 ml de agua
  • 1 diente de ajo
  • cayena molida (o las especias y hierbas aromáticas que os gusten)


Preparación


1.- Lavamos el pepino y lo cortamos en rodajas finas. Si tenéis una mandolina os facilitará el trabajo, si no, con un cuchillo afilado.

2.- Echamos sal gorda por las rodajas, mezclamos bien y las ponemos sobre un colador. Tenemos que dejar unos minutos para que pierda el exceso de agua, unos 10-15 minutos.

3.- Mientras, preparamos el líquido para encurtir. Mezclamos el vinagre con el agua y la cayena molida, y mezclamos bien.

4.- Pelamos un diente de ajo y lo ponemos en un bote de cristal esterilizado. Vamos colocando las rodajas de pepino hasta llenarlo hasta arriba.

5.- Vertemos el líquido de encurtir y cerramos bien el bote.

6.- Esperamos por lo menos un par de días para comer, para que cojan bien el sabor.


Consejos:


  • es importante que el vinagre sea el doble de cantidad que de agua, porque así se conservará por más tiempo. Como mínimo la proporción tiene que ser 1:1 para que se conserve bien.
  • aguanta bastante tiempo, sobre todo si lo guardáis en la nevera, ya que el vinagre hace de conservante. Pero si la idea es conservarlo a muy largo plazo y os queréis asegurar, podéis poner el tarro al baño maría unos minutos, aunque esto puede alterar la textura del pepino.
  • podéis añadirle otras especias o hierbas aromáticas. Yo es que para estas cosas soy como muy sosa, pero podéis añadir al líquido eneldo, orégano, tomillo, pimienta, granos de mostaza...
  • esta técnica la podéis usar con muchas otras hortalizas: cebolletas, guindillas, zanahoria...


Espero que os haya servido de ayuda este post y que os animéis a probar a hacer en casa. Os va a sorprender el resultado, y sirve tanto para comer así solo como picoteo, para añadir a ensaladas, en hamburguesas o en sandwiches. ¿Soléis encurtir en casa?

Muás
Iratxe

jueves, 13 de septiembre de 2018

Vasitos de cheesecake vegana con mermelada (o "tarta de no-queso")

La versión vegana de la cheesecake o tarta de queso es aún mejor que la de verdad. Hoy os enseño la receta para prepararla en vasitos, que siempre está guay eso de tener versión individual. A mí, por lo menos, me hace falta, porque si no arramplo con media tarta yo sola.


La tarta de queso siempre ha sido mi favorita. Era el postre que pedía en los restaurantes, la que hacía siempre que venían visitas a casa... No poder tomar lácteos me supuso decir adiós a esas tartas, y la verdad que las echaba mucho de menos!

Por suerte para mí, hace 2 años descubrí la versión vegana de la tarta de queso. Aunque llamarla "tarta de queso" me parece muy pretencioso (realmente no sabría qué nombre ponerle), os aseguro que os va a enamorar. La textura es perfecta y el sabor suave, por lo que se parece mucho a la original. ¡¡Y nadie adivinaría el ingrediente principal!!


Esta es la tercera vez que la hago, y mi pregunta es: ¿por qué demonios no la hago más veces??? Igual mejor, porque una vez que empiezo a comerla, no puedo parar. Para probar el invento este hice esta tarta de queso vegana con moras. El año pasado opté por esta otra versión de tarta de queso vegana con limón y frutos rojos, la preparé para mi familia el año pasado y alucinaron.

Como el otro día celebrábamos 3 cumpleaños con mi familia política y ellos aún no la habían probado, preparé una tarta (la que se ve en las fotos) y unos vasitos. ¡¡¡Y a todos les encantó!!! Fliparon sobre todo con la textura y cuando supieron cómo estaba hecha.


Esta vez le puse mermelada de piña y mango, que está buenísima!! Vino un bote de mermelada de piña y mango de La vieja fábrica en la Degustabox de agosto y enseguida supe que lo quería usar, porque me encantan esas dos frutas. Y qué mejor que una tarta de queso vegana! El sabor combina  muy bien.

Si vosotros también queréis recibir la caja Degustabox en casa todos los meses, sólo tenéis que daros de alta en su página web. Al hacerlo, no os olvidéis de introducir el código SUQS4 y recibiréis la primera caja con descuento, en lugar de 14,99€ por 9,99€. ¡Merece la pena! Para haceros una idea, os paso la lista de productos que vinieron en la última: un brick de leche Puleva Max (evidentemente es un lácteo), 3 latas de Amstel Radler 0,0, tostadas con cereales tostados y malta de Bimbo, las nuevas Lays Poppables, un sobre de Cola Cao 0%, smoothie de arándanos Beplus de Dulcesol, sobres monodosis de mayonesa y ketchup Choví, Snack'in de cecina picante y normal de Campofrío, risotto pronto de setas de Riso Gallo, un bote de crema de galletas Lotus crunchy (me mueroooooooooooo!!!) y el bote de mermelada de piña y mango de La vieja fábrica.



Por cierto, ya sabéis que hace poco que he empezado a publicar vídeos en YouTube, así que os dejo el vídeo de estos vasitos de tarta de queso vegana. ¡Espero que os guste! Y de paso, os podéis suscribir a mi canal ^_^ Espero poco a poco ir mejorando los vídeos, que aún soy novata.




VASITOS DE TARTA DE QUESO VEGANA


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Reposo: 6 horas en la nevera o 2 horas en el congelador.
Cantidad: 6 vasitos.
Alérgenos: frutos secos, gluten


Ingredientes


Para la base:
  • 6 galletas tipo Digestive (mirar "Consejos")
  • 1 cucharada de margarina
Para el relleno:
  • 125 g de anacardos (a remojo toda la noche)
  • 50 ml de sirope de agave
  • 60 ml de leche vegetal 
  • el zumo de 1 limón
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
Para decorar:

Preparación


1.- Primero preparamos la base. Para ello, trituramos las galletas hasta hacerlas migas y las mezclamos con la margarina derretida. Mezclamos bien.

2.- Cubrimos el fondo de los vasitos con una capa de galleta y presionamos para que se compacte. Reservamos en la nevera mientras preparamos el relleno.

3.- Para el relleno, tenemos que tener los anacardos a remojo toda la noche, luego los escurrimos y los enjuagamos bien. Los colocamos en el procesador de alimentos o en el vaso de la batidora junto con todos los ingredientes del relleno: el sirope de agave, la leche vegetal, el extracto de vainilla, el zumo de limón y el aceite de coco.

4.- Batimos a máxima potencia unos minutos, hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos. De vez en cuando, y con ayuda de una espátula, tendréis que bajar de las paredes la masa que salpica.

5.- Rellenamos los vasos con la masa y ahora tenemos dos opciones: o los metemos a la nevera un mínimo de 6 horas para que cojan textura; o los metemos un par de horas al congelador y luego los dejamos media hora en la nevera.

6.- Justo antes de servir, ponemos un poco de mermelada por la superficie.


Consejos: 

  • si queréis hacer la versión tarta grande, sólo tenéis que doblar las cantidades y usar un molde desmontable.
  • en lugar de aceite de coco, se puede usar margarina en el relleno. 
  • si no tenéis sirope de agave, podéis usar sirope de arce o miel, pero en este último caso ya no sería vegana.
  • yo usé leche de soja, pero podéis usar cualquier bebida vegetal. Aunque tened en cuenta que con algunas puede variar el sabor.
  • el relleno así sin más está delicioso, pero podéis incluir frutas que le den otro sabor, como hice por ejemplo aquí o aquí.
  • si optáis por hacer la tarta grande, os recomiendo que en lugar de  meterla a la nevera, la metáis al congelador. De esa manera será más fácil luego desmoldarla sin que se estropeen los bordes.
  • a la hora de elegir las galletas de la base, CUIDADO! Yo uso de las tipo Digestive, pero hay que mirar muy bien las etiquetas, ya que los ingredientes cambian bastante de unas marcas a otras. Las hay que son veganas, las hay que tienen huevo pero no lácteos, y las hay que tienen de todo. Por eso, si tenéis problemas de alergias o intolerancias, o sois veganos estrictos, leed muy bien las etiquetas antes de comprar.
  • versión sin gluten: de todos los ingredientes de la tarta, el único que tiene gluten son las galletas. Pero hoy en día podéis encontrar galletas tipo Digestive sin gluten en muchos supermercados.

Os animo a que la probéis y me contéis qué tal el resultado, porque estoy segura de que os va a sorprender muchísimo. Además no es nada complicada de hacer ni vais a tardar mucho. Si queréis ver cómo se hace, tenéis el vídeo aquí en la entrada o en YouTube, así que os espero!! Y tranquis, que no salgo yo!! ;)

Muás
Iratxe

miércoles, 5 de septiembre de 2018

La mejor tarta de chocolate. Receta vegana

Os traigo la mejor tarta de chocolate del mundo. Absolutamente deliciosa, chocolatosa, muerte por chocolate total. Y encima...¡¡es vegana!! Eso quiere decir que es sin lácteos (como todo en este blog) y sin huevo. ¡Me vais a querer mucho! ;)


El 22 de agosto fue mi cumpleaños y este año, a diferencia de los anteriores, me ha pillado en casa y no en la otra punta del mundo con la bicicleta. Así que por fin pude hacerme una tarta de cumpleaños...¡y comérmela el día de mi cumpleaños! Estaba claro que la ocasión merecía algo fastuoso y especial, y aquí tenéis el resultado.

Si sois amantes del chocolate, no podéis dejar de probar esta tarta. Da igual que seáis veganos o no, que tengáis alergia o intolerancia a los lácteos o al huevo o no: esta tarta va a triunfar entre todos!!


Cumplir los años en agosto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Por un lado, casi siempre te pilla de vacaciones, así que no tienes que trabajar y puedes hacer cualquier plan para celebrarlo. Además, suele hacer buen tiempo, que eso siempre mola.

Pero en agosto la gente está de vacaciones y no sabe en qué día vive, por lo que sigues recibiendo felicitaciones una semana más tarde. Es difícil celebrar el cumpleaños ese día, porque todo el mundo está fuera...¡¡o incluso hasta eres tú el que no está!! Así que las celebraciones también se atrasan un montón. Yo he llegado a celebrar mi cumpleaños en octubre!! Aunque bueno, así tengo excusa para seguir comiendo tarta ;)

Está diciendo: cómeme!!

Bueno, en fin, que yo he venido aquí a hablar de mi tarta y no de mi vida ;) La verdad es que poco hay que decir, las imágenes hablan por sí solas. Qué pena que no se puedan transmitir olores a través del ordenador, porque el olor a chocolate es brutal!

Como crema de relleno y de cobertura usé la mousse de chocolate con aguacate que os enseñé aquí. Ya comenté en ese post que además de comerla sola a modo de mousse, servía perfectamente como relleno para tartas. Es una crema de textura suave pero consistente, con un sabor intenso, y mucho más saludable que las clásicas mousses o coberturas de chocolate.



TARTA DE CHOCOLATE VEGANA

Dificultad: asequible.
Tiempo de preparación: 40 minutos.
Cocción: 50-60 minutos.
Alérgenos: gluten, soja (depende de la leche vegetal que uséis).


Ingredientes


Para el bizcocho:
  • 300 g de harina
  • 150 g de azúcar glas
  • 50 g de cacao en polvo
  • 8 g de levadura
  • 3 g de sal
  • 350 g de leche vegetal (yo usé de soja)
  • 50 g de chocolate negro
  • 45 g de aceite de girasol
  • 3 cucharadas de sirope de arce
  • 1 cucharadita de vinagre
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
Para la cobertura:
  • 1 aguacate maduro
  • 120 g de sirope de agave
  • 50 g de harina de algarroba (o de cacao el polvo)
  • 50 g de leche vegetal (yo usé de soja)

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC y dejamos ya preparado el molde que vayamos a usar: lo engrasamos con un poco de aceite y lo enharinamos un poco.

2.- Calentamos la leche y deshacemos en ella el chocolate negro troceado. Dejamos templar.

3.- Tamizamos todos los ingredientes secos en un bol y los mezclamos bien con una espátula.

4.- Añadimos los ingredientes húmedos, incluida la leche con el chocolate, al bol de los secos. Batimos bien con la pala de la batidora o con una espátula a mano, hasta lograr una masa homogénea. ¡¡Vais a ver cómo huele!!

5.- Vertemos la masa en el molde que habíamos preparado. Horneamos a 180ºC durante 50-60 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.

6.- Mientras, preparamos la crema. Pelamos y deshuesamos el aguacate y lo ponemos junto con el resto de ingredientes en el vaso de la batidora.

7.- Batimos hasta lograr una crema homogénea. Probamos por si hay que ajustar un poco la cantidad de dulzor. Reservamos en la nevera.

8.- Cuando el bizcocho esté listo, lo sacamos del horno, lo dejamos templar 10 minutos en el molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que se enfríe completamente.

9.- Una vez frío, le cortamos la panza (la guardamos para comérnosla luego ;p) y cortamos el bizcocho por la mitad.

10.- Rellenamos con bien de crema, juntamos las dos mitades y cubrimos con más crema. Yo le dí una primera capa más o menos fina, lo metí a la nevera un rato y luego le dí una segunda capa más gordita. Podéis aprovechar a decorar un poco con la espátula.


Consejos:

  • podéis usar cualquier tipo de leche vegetal. Yo usé de soja porque era la que tenía, pero sirve de almendras, de arroz,...
  • para el bizcocho, en lugar de cacao podéis usar harina de algarroba. 
  • en la cobertura podéis usar cacao en polvo en vez de algarroba. O también podéis combinar, por ejemplo, 20 g de cacao en polvo y 30 g de harina de algarroba.
  • la crema la podéis dejar echa el día anterior, así adquirirá mayor consistencia y un sabor más intenso.
  • ¡¡se puede congelar!! A mí me sobró un cacho, lo envolví en film transparente y lo congelé.
  • versión sin gluten: para preparar esta tarta sin gluten, tenéis que sustituir la harina por un preparado para repostería sin gluten. También podéis usar harina de arroz, aunque en ese caso yo mezclaría 160 g de harina de arroz blanca y 140 g de harina de arroz integral.


No me digáis que esta dosis de chocolate no os ha animado la vuelta a la rutina!! Con esta tarta la vuelta al trabajo y al cole son más llevaderas, os lo aseguro! 

Por cierto, ya sabéis que este verano me he animado a crear un canal en Youtube. No hago vídeos con todas las recetas, porque sinceramente tengo vida y eso me lleva mucho tiempo, pero algunas sí que subo, así que me haría mucha ilusión que me siguierais por ahí también ^_^ Aunque de momento me falta mucha práctica, así que no seáis muy crueles conmigo!! Os dejo aquí abajo el vídeo.

Muás
Iratxe