martes, 26 de junio de 2018

Bizcocho de calabacín. Receta sin azúcar

Este bizcocho de calabacín os va a sorprender por su jugosidad y su sabor suave. Además, no lleva azúcar, sino un endulzante natural: sirope de dátiles. Perfecto para el desayuno de los fines de semana!!


Ya sé que ahora andamos todos medio achicharrados porque ha llegado el verano de golpe, pero cuando preparé este bizcocho la semana pasada por aquí todavía hacía bastante fresquete. Además, por lo menos por aquí, no te puedes fiar de que una semana haga calor, porque lo mismo luego te vienen dos en las que hace malo...

Bueno, y si hace calor tampoco pasa nada, siempre podemos hornear por la noche o a primera hora de la mañana. Por mucho calor que haga, a mí me gusta desayunar bien los fines de semana, y prefiero que sean cosas hechas por mí.


Este bizcocho, además, es más "saludable" que otros, ya que lleva verdura ;) Hace tiempo que hago bizcocho de calabacín, desde que una antigua vecina me pasó la receta. Pero aún no lo tenía en el blog y me parecía imperdonable! Una vez que lo hice queriendo hacerle fotos para publicarlo, me pudieron las ansias y lo desmoldé antes de tiempo, con lo que se rompió en bastantes pedazos y se quedó sin fotos. 

Esta vez he podido retratarlo y así os comparto la receta, que la podéis hacer tanto en versión bizcocho como magdalena y queda buenísimo!!



Pero esta vez he hecho cambios en la receta original y he sustituido el azúcar por sirope de dátiles. La receta y los usos de este sirope os los conté en la receta anterior, la tenéis aquí. Como os dije, sirve también para bizcochos, sustituyendo el azúcar. 

De esta manera tenemos un endulzante natural en lugar de azúcar refinado, que siempre es mucho más recomendable. Se puede sustituir a partes iguales, es decir, 300 g de azúcar se pueden sustituir con 300 g de sirope de dátiles. Aunque lo mejor es que hagáis pruebas y encontréis la proporción que más os convenza.



BIZCOCHO DE CALABACÍN sin azúcar


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 50-60 minutos.
Alérgenos: huevos, gluten

Ingredientes


  • 1 calabacín
  • 4 huevos
  • 150 ml de aceite de girasol
  • 250 g. de sirope de dátiles
  • 300 g de harina
  • 1 sobre de levadura
  • 1 pizca de sal

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC. Tamizamos la harina junto con la sal y la levadura, reservamos.

2.- Pelamos el calabacín y lo partimos en trozos.

3.- Ponemos el calabacín y los huevos en el vaso de la batidora y batimos con las cuchillas (sí, sí, así tal cual, en crudo).

4.- Añadimos el aceite y seguimos batiendo -podéis seguir con la batidora de cuchillas o pasaros a una de varillas o a un tenedor-. Añadimos el sirope de dátiles e integramos todo bien.

5.- Vamos agregando a la masa poco a poco la harina, batiendo hasta lograr una masa homogénea.

6.- Engrasamos el molde que vayamos a usar y vertemos la masa. Horneamos a 180ºC durante unos 50-60 minutos. Comprobamos que está hecho pinchando con un palillo en el centro.

7.- Sacamos del horno y dejamos templar 10 minutos en el propio molde. A continuación desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar del todo.


Consejos:

  • si no tenéis sirope de dátiles o preferís usar azúcar, simplemente tenéis que sustituir la misma cantidad de azúcar. También podéis usar el endulzante que más os guste.
  • para batir el calabacín es imprescindible usar la batidora de cuchillas, para que se haga puré y no queden grumos. No os asustéis por usarlo crudo, ya que luego va al horno.
  • para hacer aún más saludable este bizcocho, podéis utilizar harina integral.
  • versión sin gluten: podéis sustituir la harina de trigo por preparado de harina sin gluten para repostería.


Aunque haga calor, buscad un huequillo para poder seguir haciendo vuestros propios bizcochos, que merece la pena desayunar cosas hechas por nosotros mismos. Sin colorantes, sin conservantes y además sabiendo lo que comemos. Y animaos a usar el sirope de dátiles en vuestras recetas!

Muás
Iratxe

martes, 19 de junio de 2018

Sirope de dátiles. Endulzante natural

Este sirope de dátiles es muy fácil de preparar y lo tenéis listo en un abrir y cerrar de ojos y es perfecto para sustituir al azúcar refinado. Es una alternativa natural y más saludable a los endulzantes comerciales aunque, como con todos, hay que consumirlo con moderación.


Hace ya bastante tiempo que no consumo azúcar refinado, por lo menos de forma consciente y voluntaria. La que llevan los productos comerciales no la evito, ya que es casi imposible!! Pero en casa, cuando cocino o tengo que endulzar algo, uso panela, azúcar de coco, miel o melaza. 

Además de esos, un endulzante natural estupendo, que creo que cada usa más la gente, son los dátiles. Son naturalmente dulces y son perfectos para endulzar nuestros postres. Por ejemplo, para endulzar los batidos vienen muy bien.


martes, 12 de junio de 2018

Queso vegano para dippear

Este queso vegano os va a encantar, os lo aseguro. Imita perfectamente al queso fundido de los nachos, con una textura que os hará dudar de si no es de verdad queso.


"Me llena de orgullo y satisfacción" enseñaros esta receta. Desde que no puedo tomar lácteos lo que más echo de menos es, sin duda, el queso. Por eso, cualquier receta o preparado que se le asemeje mínimamente me encanta. 

Aunque también tengo que decir que eso de llamar "queso" a algo que no lo es, pues como que no me gusta. Habría que pensar un nombre más adecuado para este tipo de sucedáneos que sirven para alegrarnos la vida a los que no podemos comer del de verdad. 


lunes, 4 de junio de 2018

Cookies...¡de garbanzos! Receta vegana y sin gluten

No os asustéis al leer el nombre de esta receta, porque os aseguro que estas cookies de garbanzos veganas os van a encantar. Además de ser veganas, son también sin gluten y sin azúcar, por lo que las podrá comer todo el mundo. ¡¡Y os aseguro que van a triunfar!!


Lo sé, lo sé, ahora mismo estáis pensando que esto de la repostería vegana se nos está yendo de las manos. ¿Qué guarrindongadas son esas de hacer galletas con garbanzos? Pues sí, reconozco que la idea así, de buenas a primeras, pues como que no es muy atractiva; pero os aseguro que en cuanto probéis estas galletas se os van a pasar todos esos remilgos. ¡¡Palabrita!!

Yo las he hecho ya un par de veces, además la segunda vez doblando las cantidades y han volado. No vais a notar en el sabor para nada que llevan garbanzos, de verdad os lo digo.