martes, 19 de junio de 2018

Sirope de dátiles. Endulzante natural

Este sirope de dátiles es muy fácil de preparar y lo tenéis listo en un abrir y cerrar de ojos y es perfecto para sustituir al azúcar refinado. Es una alternativa natural y más saludable a los endulzantes comerciales aunque, como con todos, hay que consumirlo con moderación.


Hace ya bastante tiempo que no consumo azúcar refinado, por lo menos de forma consciente y voluntaria. La que llevan los productos comerciales no la evito, ya que es casi imposible!! Pero en casa, cuando cocino o tengo que endulzar algo, uso panela, azúcar de coco, miel o melaza. 

Además de esos, un endulzante natural estupendo, que creo que cada usa más la gente, son los dátiles. Son naturalmente dulces y son perfectos para endulzar nuestros postres. Por ejemplo, para endulzar los batidos vienen muy bien.


Hoy os quiero enseñar a preparar un sirope de dátiles que os va a servir para endulzar los yogures, batidos, helados y hasta para usar en bizcochos y otras preparaciones. A partir de este sirope, además, podríais hacer caramelo. 

Eso sí, es muy importante que uséis dátiles "limpios y feos". ¿Qué quiero decir con esto? Pues que muchos de los dátiles que venden en los supermercados, si os fijáis, son brillantes y lustrosos, pero eso es porque les añaden una capa de aceite por encima y conservantes. Fijaos en la etiqueta. Si no encontráis dátiles "puros", yo os aconsejo que les quitéis la piel, así eliminamos esa capa artificial que les ponen.


La textura la podéis hacer un poco a vuestro gusto, más espesa como la mía (que parece compota) o más líquida para que parezca más un sirope. Eso dependerá de la cantidad de agua que uséis. No os perdáis la parte de "Consejos" después de la receta para conseguir un sirope perfecto y saber cómo usarlo.


SIROPE DE DÁTILES


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Alérgenos: ------


Ingredientes

  • 200 g de dátiles
  • 375 ml de agua (1 y 1/2 tazas)
  • 1 cucharadita de zumo de limón

Preparación


1.- Deshuesamos los dátiles y los ponemos junto con el resto de los ingredientes en el vaso de la batidora.

2.- Batimos a máxima potencia hasta obtener la consistencia deseada.

3.- Guardamos en un bote hermético en la nevera hasta su uso.


Consejos:

  • si queréis una textura más líquida, añadid  más agua a la hora de batir.
  • es normal que con el paso de los días el sirope se espese. Podéis añadirle un poco de agua y remover para que vuelva a estar más líquido. O directamente prepararlo más líquido al principio.
  • podéis quitarles la piel para evitar que queden trocitos, sobre todo si no tenéis una batidora muy potente. Pero se puede dejar sin problemas.
  • si, como os he dicho antes, sólo encontráis dátiles que llevan aceite y conservante, entonces os recomiendo quitarla. Lo ideal sería usar dátiles "al natural".
  • para endulzar batidos y preparaciones no sólo sirven los dátiles, también podrías usar pasas o albaricoques secos.
  • USO: podéis sustituir directamente la cantidad de azúcar por la misma cantidad de sirope de dátiles. Podéis usar incluso algo menos, ya que endulza bastante.


Animaos a probar a usar siropes caseros y alternativas naturales al azúcar. Son mucho más saludables y, además, más económicos que los endulzantes sintéticos. Yo lo he usado para hacer bizcochos y el resultado es buenísimo, lo mismo que si lo usáis para endulzar yogures. ¡Ya me contaréis!

Muás
Iratxe

martes, 12 de junio de 2018

Queso vegano para dippear

Este queso vegano os va a encantar, os lo aseguro. Imita perfectamente al queso fundido de los nachos, con una textura que os hará dudar de si no es de verdad queso.


"Me llena de orgullo y satisfacción" enseñaros esta receta. Desde que no puedo tomar lácteos lo que más echo de menos es, sin duda, el queso. Por eso, cualquier receta o preparado que se le asemeje mínimamente me encanta. 

Aunque también tengo que decir que eso de llamar "queso" a algo que no lo es, pues como que no me gusta. Habría que pensar un nombre más adecuado para este tipo de sucedáneos que sirven para alegrarnos la vida a los que no podemos comer del de verdad. 


La receta que os traigo hoy ha sido un descubrimiento, porque la textura que se consigue es muy similar a la del queso fundido para dippear y el olor también es una maravilla. Sí que es cierto que el sabor no se asemeja tanto al queso, pero no tiene nada que envidiarle, porque está buenísima. ¿Quién diría que esos ingredientes combinados darían un resultado así?

Se prepara muy fácil, en poco tiempo, y es perfecto para una cena de picoteo, informal, o para picar mientras veis una peli (o el mundial) en la tele.


Además la acompañé con los nachos que vinieron en la Degustabox de este mes, que además de estar buenísimos son sin gluten!! Para recibir vosotros también la caja Degustabox todos los meses en casa, solo tenéis que daros de alta en su página web. Al hacerlo, introducid el código SUQS4 y la primera caja os saldrá por sólo 9,99€, en lugar de 14,99€. ¡¡Merece la pena!! Pasaros por sus RRSS a cotillear (Facebook, Instagram y Youtube)

Para animaros, os cuento lo que venía este mes, aunque os lo enseñé en Instagram: bebida San Pellegrino de limón y menta y otra de pomelo, salsa de yogur Chovi (lleva lácteos), aceitunas aliñadas al estilo casero Fragata, cerveza Desperados, caldo concentrado de buey Bovril, zumo Juver 100% veggie, bruschette chips de Maretti (las mías eran de sabor a queso, así que tenían leche), fideos de arroz con pollo de Yatekomo, preparado para res thai curry de Blue Dragon, galletas Príncipe estrellas (tienen lácteos), bombones Uniconf (tienen lácteos) y, por último, los nachos tortilla original de Zanuy


QUESO VEGANO


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 5 minutos + tiempo de cocción (20 minutos)
Alérgenos: gluten (hay levaduras de cerveza que no lo tienen).

Ingredientes


  • 350 g de patata (2 patatas medianas)
  • 130 g de zanahoria (1 zanahoria grande)
  • 70 g de aceite de oliva
  • 125 ml de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de limón
  • 35 g de levadura de cerveza
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharada de cebolla deshidratada

Preparación


1.- En una olla con agua hirviendo ponemos a cocer las patatas y las zanahorias troceadas y peladas, unos 20 minutos o hasta que estén tiernas.

2.- Colocamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora o el procesador de alimentos. Batimos a máxima potencia hasta lograr un puré sin grumos.

3.- Probad y rectificar de sal o de algún otro ingrediente si os parece.


Consejos:

  • os recomiendo hacerlo y consumirlo en el momento. Aunque se conserva bien varios días en la nevera, se endurece bastante y ya no se puede untar bien. Otra opción es calentarlo un poco antes de consumirlo.
  • yo le he echado cebolla deshidratada, de la que usan en los perritos calientes (la venden en Ikea y en muchos supermercados ya). Pero también podéis usar media cucharadita de cebolla en polvo.
  • la cantidad de agua la podéis variar un poco en función de la textura que queráis. Con las cantidades que os he dado queda una textura intermedia, ni demasiado fina ni muy gorda.
  • la levadura de cerveza es la que le ayuda a tener un olor parecido al queso. Tenéis que tener en cuenta que suele tener gluten, aunque hay algunas marcas que no tienen.


Os aseguro que os va a encantar este falso queso vegano para dippear, porque el sabor se acerca bastante al queso "de verdad", el olor es buenísimo y es una buena opción vegana para un picoteo con amigos o una cena en plan informal. ¡¡Contadme qué tal el resultado!!

Muás
Iratxe

lunes, 4 de junio de 2018

Cookies...¡de garbanzos! Receta vegana y sin gluten

No os asustéis al leer el nombre de esta receta, porque os aseguro que estas cookies de garbanzos veganas os van a encantar. Además de ser veganas, son también sin gluten y sin azúcar, por lo que las podrá comer todo el mundo. ¡¡Y os aseguro que van a triunfar!!


Lo sé, lo sé, ahora mismo estáis pensando que esto de la repostería vegana se nos está yendo de las manos. ¿Qué guarrindongadas son esas de hacer galletas con garbanzos? Pues sí, reconozco que la idea así, de buenas a primeras, pues como que no es muy atractiva; pero os aseguro que en cuanto probéis estas galletas se os van a pasar todos esos remilgos. ¡¡Palabrita!!

Yo las he hecho ya un par de veces, además la segunda vez doblando las cantidades y han volado. No vais a notar en el sabor para nada que llevan garbanzos, de verdad os lo digo.


Eso sí, cuando las hagáis, tenéis que mantener en secreto el ingrediente principal, porque si no quien lo pruebe ya va a ir con prejuicios y a lo mejor no le hacen mucha gracia. La primera vez que las hice mi txurri ya sabía que llevaban garbanzos -más que nada porque vio el bote- y cuando las probó dijo que se notaba el sabor. Aunque luego la siguiente vez ya dijo que no. Para mí desde luego que no se nota para nada, predomina más el sabor de otro de los ingredientes.

Las preparé en el taller sin gluten que di en El Boulevard y a la gente le encantaron y dijeron que no se notaba el sabor. Y eso que entre el público había gente de todas las edades, también abuelos!!


La función de los garbanzos es sustituir a la harina. De esa forma obtenemos unas galletas sin gluten, con menos hidratos de carbono, con una mayor cantidad de proteínas y menos calorías que las clásicas cookies con chocolate. ¿No os parece ya motivo suficiente para probarlas?

Aunque tengo que decir que la textura es diferente. Al no llevar harina no quedan crujientes, la textura es más bien blandita. Tal y como se dice en inglés, estas galletas son "chewy", vamos, chiclosas. Aunque más que chiclosas yo diría blanditas, que suena mejor. 



COOKIES DE GARBANZOS


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 12-15 minutos.
Cantidad: 10-12 cookies.
Alérgenos: cacahuete


Ingredientes


  • 200 g de garbanzos cocidos
  • 4 dátiles sin hueso
  • 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete
  • 1 cucharada de aceite de coco (o de girasol)
  • 1 cucharada de levadura
  • chocolate negro (o chips de chocolate)

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Escurrimos los garbanzos y los enjuagamos bien con agua (si usáis de los de bote).

3.- Colocamos en el vaso del procesador de alimentos todos los ingredientes menos el chocolate. Batimos bien a máxima potencia hasta conseguir una masa homogénea. De vez en cuando tendréis que abrir y empujar un poco la masa de las paredes al fondo con ayuda de una espátula.


4.- Troceamos el chocolate (o usamos chips) y lo añadimos a la masa, mezclando bien para que se reparta por toda la masa.


5.- Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Vamos cogiendo bolas de masa, del tamaño de una nuez, las colocamos en la bandeja y aplastamos con la mano para darles forma de cookie.

6.- Horneamos durante 12-15 minutos. 

7.- Dejamos templar 5 minutos sobre la bandeja y a continuación pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse. 


Consejos:

  • podéis usar chocolate de tableta y trocearlo, aunque queden trozos irregulares, o usar chips de chocolate de los que venden para repostería.
  • también podríais sustituir el chocolate por frutos secos.
  • normalmente los botes de garbanzos cocidos traen 400 g de peso escurrido, así que para la receta necesitáis medio bote. O usarlo entero y hacer más galletas!!
  • se conservan bien una semana en un recipiente hermético, pero tened en cuenta que no llevan harina, por lo que seguirán estando blanditas.

Animaos a probar estas cookies, os aseguro que os van a sorprender mucho y que os van a encantar!! Fiaros de mí, que sé de lo que hablo ;) Y si las hacéis contadme por favor qué tal el resultado!

Muás
Iratxe