lunes, 22 de enero de 2018

Batido de remolacha, zanahoria y manzana. Receta saludable

La receta que os traigo esta semana es perfecta para cuidarnos, sana y deliciosa. Es muy fácil de preparar y además está buenísima!! ¿Quién dijo que cuidarse tenía que ser duro?


Tengo que decir que no soy yo de hacerme propósitos de año nuevo (así me ahorro el disgusto de no cumplirlos...), pero esta vez sí que me he propuesto intentar prestar más atención a la comida. A ver, que hasta ahora se la prestaba, ¡qué remedio con la alergia!, pero suelo tener problemas de anemia y siempre digo que tengo que incluir más alimentos con hierro y vitaminas en mi dieta... 

Pero al final con la rutina y la vorágine del trabajo como que acabo descuidando ese detalle. Por eso este año quiero añadir más verduras, frutas, cereales y frutos secos que me llenen de hierro, vitaminas y energía. Aunque...ejem...no es que lo esté cumpliendo mucho...


El caso es que la semana pasada me acordé del batido verde rico en hierro que hice hace unos meses y pensé que los batidos de frutas y verduras son una muy buena opción para completar la dieta. Además permiten infinidad de combinaciones y están buenísimos!!

En vez de verde, esta vez quería que fuera rojo y por eso compré remolacha. Se me ocurrió que combinada con manzana y zanahoria tenía que quedar bien...¡¡y he acertado!! Eso sí, queda bastante denso, casi como para comer con cuchara, a modo de compota. Pero no os perdáis la parte de "Consejos", donde os digo cómo lo podéis variar.


Después de haberlo hecho se me ocurrió buscar en internet esta combinación y resulta que lo llaman el "batido milagroso". Le atribuyen todo tipo de propiedades saludables milagrosas. Vamos, poco menos que os convertiréis en inmortales si lo bebéis: cura un montón de enfermedades, entre ellas el cáncer, rejuvenece la piel, mejora la vista,... 

Yo no creo en esas propiedades tan milagrosas, pero sí que es cierto que tiene muchas vitaminas, entre ellas A, C, varias del grupo B y tiene mucha fibra. Además aporta muy poquitas calorías, pero es saciante. Así que es una merienda, desayuno o postre perfecto!!


BATIDO DE REMOLACHA, ZANAHORIA Y MANZANA


Dificultad: ninguna.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Alérgenos: ------


Ingredientes


  • 1 remolacha mediana cocida
  • 2 manzanas pequeñas (o 1 grande)
  • 1 zanahoria grande
  • 1/2 vaso de zumo de limón
  • 1 cucharada de sirope de agave (opcional)

Preparación


1.- Pelamos y descorazonamos las manzanas. Las troceamos y las ponemos en el vaso de la batidora.

2.- Pelamos la zanahoria, la troceamos y la echamos al vaso de la batidora.

3.- Troceamos la remolacha cocida y la añadimos al vaso de la batidora.

4.- Empezamos a batir y añadimos el zumo de limón y el sirope de agave. Seguimos batiendo hasta lograr una mezcla homogénea y sin grumos.

5.- Tomar inmediatamente.


Consejos:

  • con estas cantidades queda un batido de consistencia gordita, como si fuera un puré de frutas. De hecho, se puede comer con cuchara. Si queréis que quede más líquido, más como zumo, podéis añadirle agua poco a poco hasta lograr la consistencia que queráis. 
  • otra opción en lugar de agua es añadir zumo de naranja.
  • venden remolachas ya cocidas envasadas al vacío. Están genial para añadir a ensaladas o para hacer batidos. Aprovechar el líquido que sueltan.
  • podéis variar las frutas y verduras, creando cientos de combinaciones llenas de color, sabor y vitaminas. 
  • he visto que le suelen añadir jengibre a este batido.

Os animo a que preparéis batidos, son estupendos como postre o para merendar. Son la forma perfecta para incluir todas las raciones de fruta y verdura que hay que tomar al día, además son el tentempié o postre perfecto para saciarnos sin dejar de cuidarnos. ¡¡Os van a encantar!!

Muás
Iratxe

lunes, 15 de enero de 2018

Manjar blanco o biancomangiare. Receta vegana sin gluten

Os va a encantar este manjar blanco o biancomangiare, porque es una receta muy fácil de preparar, está buenísimo y además de ser sin lácteos también es sin gluten y vegana



Hace cosa de un año o más que vi por primera vez esta receta, hasta entonces no había oído hablar nunca de ella. Me dije que tenía que prepararla, ya que es sin lácteos y además muy facilita de preparar. 

Si no habéis oído nunca hablar de este postre, os cuento un poquito de dónde viene. Hoy en día es un postre típico de la zona de Reus, donde se llama "menjar blanco", lo que habría que traducir como "comer blanco" y no manjar. Pero también se prepara en Sicilia, en Italia, donde se llama "biancomangiare", que también significa "comer blanco"


Pero el origen de esta receta es medieval. Además fue muy popular en esa época y se extendió por toda Europa. Se preparaba con ingredientes de color blanco, simbolizando un poco la pureza. De ahí su nombre y que sobre todo los que lo comían eran los de la nobleza.

Por suerte para nosotros, la versión de la receta que se prepara hoy en día difiere bastante de la original. Se elabora con leche, almendras, canela, limón, azúcar y harina de maíz o arroz para espesar. Pero en la Edad Media llevaba además...¡¡¡pollo!!!! Sí, sí, pechuga de pollo llevaba. Una combinación demasiado exótica para los paladares de hoy en día.


La versión que os traigo es la que se prepara en Reus, utilizando un espesante para darle textura a la preparación. El resultado es como una especie de natillas de almendra, suaves y buenísimas. En Sicilia, en cambio, la preparan con gelatina o agar-agar, por lo que se consigue una especie de pana cotta, muy similar al flan.

Y diréis, si todos los ingredientes son blancos y el propio nombre de la receta especifica que es blanco...¿por qué el tuyo es marrón? Muy observadores, queridos míos ;) Pues porque en lugar de azúcar he usado panela, que es marrón y colorea las masas que no veas. En la medida de lo posible intento evitar el azúcar refinado, por eso lo de la panela. Lo malo es que en este caso "estropea" la gracia de la receta... ¡Pero está igual de buena!


La hagáis del color que la hagáis, animaos a probarla porque os va a encantar. Naturalmente sin lácteos y sin gluten, se prepara sin complicación y es muy suavecita. Además, como se come fría entra muy bien y resulta un postre nada pesado, que todavía estamos digiriendo polvorones y roscones.


MANJAR BLANCO o BIANCOMANGIARE


Dificultad: ninguna.
Tiempo de preparación: 2 minutos.
Cocción: 20 minutos.
Reposo: un par de horas.
Alérgenos: frutos secos (almendras).


Ingredientes

  • 1 l de leche de almendras (de brick o casera)
  • 80 g de maizena
  • la piel de un limón
  • 1 rama de canela
  • 150 g de panela (o de azúcar)

Preparación


1.- Llenamos un vaso con leche de almendras y disolvemos en él la maizena. Reservamos.

2.- Vertemos el resto de la leche en un cazo, junto con la piel del limón, la rama de canela y la panela. Calentamos a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Cuando rompa a hervir retiramos la rama de canela y la piel del limón.

3.- Volvemos a poner al fuego y echamos el vaso de leche con la maizena. 

4.- Calentamos a fuego suave, removiendo para que no se pegue. Veréis que poco a poco va espesando. Cuando logremos la espesura deseada, retiramos del fuego.

5.- Vertemos la mezcla en recipientes (individuales o un bol grande) y dejamos templar. A continuación pasamos a la nevera y dejamos reposar por lo menos un par de horas. 


Consejos:

  • para que quede realmente blanco, utilizad azúcar blanquilla.
  • a la hora de conseguir la textura, tener en cuenta que una vez que enfría espesa más. Yo dejé que espesara bastante en el fuego y luego al enfriar tenía unas natillas muy gorditas. Si preferís que sean más líquidas, no dejéis que espese tanto en el fuego.
  • en lugar de maizena, se puede usar almidón de arroz (en la receta original usaban harina de arroz).
  • la leche de almendras la podéis comprar hecha o hacerla en casa. Aunque no tengo la receta publicada, sí que tengo de otro tipo de leches de frutos secos. El procedimiento es el mismo.
  • al fin y al cabo, este receta son una especie de natillas pero usando leche de almendras. Podéis usar el tipo de leche que más os guste.
  • podéis decorar con unas almendras o espolvorear un poco de canela. 
  • la receta siciliana utiliza gelatina para espesar, en lugar de maizena. En ese caso el resultado es más similar al de un flan o una pana cotta.

Para nosotros ha sido todo un descubrimiento esta receta, porque es un postre suave y fácil de comer, con un sabor dulce buenísimo. Es perfecto para después de una comilona o para sustituir el típico flan o natillas, porque esta versión no es láctea y es vegana. Y tampoco tiene gluten, así que la puede degustar prácticamente todo el mundo, salvo los diabéticos. ¡Animaos a prepararla!

Muás
Iratxe

miércoles, 3 de enero de 2018

Paté de pimientos y pistachos. Receta vegana

¡¡¡¡Feliz año nuevo!!!! Primera receta del año y no podía venir con algo más fácil: un paté de pimientos y pistachos vegano y sin gluten. Os va a sorprender el sabor y la textura y sobre todo lo mega fácil de hacer que es.