domingo, 30 de octubre de 2016

Salpicón de pollo #Asaltablogs

De nuevo una receta salada (a ver si pongo más) y aunque toda la red esté inundada de recetas e ideas horteras para "Jalogüín", mi publicación no podía ser menos relacionada con este tema. Como veis, no soy yo muy fan de importar celebraciones yankis. Al ritmo que vamos, el día menos pensado me veo a todo el mundo preparando un mega pavo relleno para celebrar Acción de Gracias... En fin, globalización lo llaman.


Pero, a lo que iba. 

Último domingo de octubre, con cambio de hora incluído. ¿Y qué? Eso no sirve para amedrentar a la cuadrilla más choriza de la blogosfera, así que toca #Asaltablogs.

En esta ocasión la "víctima" ha sido Sandra, del blog Apfelstrudel Kuchen. Vive en Alemania, de ahí el nombre del blog con ese dulce tan típico, y me hubiera gustado robarle alguna receta típica alemana...pero como lo dejo siempre todo para última hora pues no ha podido ser. 


La elección no ha sido fácil, porque tiene un montón de recetas donde elegir, pero me he decantado por este salpicón de pollo porque me hizo gracia. Siempre había oído el típico de marisco, así que que fuera de pollo me gustó. Además, después de la semana pasada tan invernal que tuvimos, este puente se presenta en forma de "veroño", así que una receta fresquita para echar de menos el verano ha sido todo un acierto.

¡¡¡Y nos ha encantado!!! Esta va directa a las recetas básicas del buen tiempo ^_^ Fresquita, ligera, fácil de preparar, permite un montón de variaciones y sirve como aperitivo y picoteo o como primer plato.


Las cantidades respecto a la receta original pues como que me las he inventado un poco y alguna cosilla he cambiado...pero por problemas del directo. Vamos, lo que pasa cuando te pones a hacer las cosas a última hora y te das cuenta de que te falta algún ingrediente. Pero eso es lo bueno de esta receta, que es un poco como las ensaladillas: le puedes echar lo que tengas por la nevera.

¿Os animáis?


SALPICÓN DE POLLO


Inspiración: esta receta de Sandra.
Dificultad: para torpes.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Alérgenos: huevo (si le ponéis mayonesa)


Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo enteras
  • 2 cucharadas de pasas
  • 1 lata de maíz
  • 150 g. de guisantes cocidos
  • 100 g. de pimiento rojo en tiras
  • 1/2 cebolla dulce
  • sal
  • pimienta
  • mayonesa

Preparación


1.- Ponemos a hervir las pechugas en una cazuela con abundante agua con sal. Una vez hervidas, las dejamos enfriar en un plato.

2.- Mientras, ponemos a hidratar en agua las pasas.

3.- Picamos la cebolla muy fina.

4.- En una fuente o bol echamos el maíz escurrido, los guisantes, las tiras de pimiento y la cebolla. Añadimos también las pasas escurridas. Mezclamos todo bien.

5.- Ya con las pechugas frías, las deshilamos o las cortamos en trozos o tiras pequeñitas. Las incorporamos al resto de ingredientes.

6.- Salpimentamos al gusto y añadimos la mayonesa. Mezclamos para que quede todo bien unificado. La cantidad de mayonesa va un poco a ojo, hasta que veáis que queda todo ligado, pero sin que quede mayonesa de sobra.


Consejos:

  • conservar en la nevera hasta el momento de consumir.
  • si queréis que quede ligero, podéis usar mayonesa o salsa ligera.
  • la receta original le pone zanahoria rallada en lugar de pimiento. Pero yo me dí cuenta de que no me quedaban zanahorias y como tenía una lata de pimiento en tiras la aproveché.
  • le podéis añadir o quitar los ingredientes que se os ocurran o tengáis por casa: huevo cocido, zanahoria, pimiento verde, manzana troceada,...
  • sirve tanto como para primer plato como para picoteo, sobre unas tostas de pan o para rellenar volovanes o similares.


Dsifrutad del puente los que lo tengáis y a los que no, por lo menos del martes que es festivo. Además con este tiempo tan veraniego da gusto... aunque este horario de invierno es una mierda, yo lo llevo fatal!

Muás
Iratxe

miércoles, 19 de octubre de 2016

Tarta de queso vegana con moras (receta sin horno)

"Nunca es tarde si la dichas es buena". Eso es lo que reza un dicho popular por lo menos.

Pues bien, esta receta llega tarde por partida doble, pero la dicha no es buena, es mejor! ;p


El 22 de agosto fue mi cumpleaños, pero como estábamos de vacaciones con la bici no pude celebrarlo como es debido. Es decir, no pude hacerme una tarta. Entre una cosa y otra al final no lo celebré hasta el cumpleaños de mi madre, que es el 24 de septiembre! Y desde ese día que quiero compartir esta receta! Pero por fin, 1 mes después, he logrado sacar un hueco y publicarla.

Y qué os voy a decir, ¡¡que está de muerte!! Y no es porque la haya hecho yo ;)


Mi tarta favoritísima de siempre ha sido la tarta de queso. Daba igual que la carta de postres fuera infinita en un restaurante, si tenían tarta de queso, la tenía que pedir. Cuando quería conquistar a las visitas, les preparaba tarta de queso. Desde que me quitaron los lácteos de mi vida he echado mucho, pero que mucho, de menos la tarta de queso. Muero de envidia cada vez que veo que alguien la pide. Y lo peor es que no hay versión sin lácteos ni sustituto para el queso. Por mucho que se empeñen en llamar "queso vegano" a unos bloques asquerosos e inmundos con sabor a cartón.

Así que tenía curiosidad por preparar una "tarta de queso" vegana, toda una contradicción en sí misma. Por eso la celebración de mi cumple me pareció la oportunidad perfecta.


No os voy a engañar, como experta total y absoluta en tartas de queso que soy (o que era), os digo que esta no se parece en nada de sabor a una tarta de queso. El aspecto y la textura sí, son prácticamente iguales. Pero el sabor es muy distinto.

¡¡¡¡Es mejor!!!! Jamás pensé que diría algo así, pero esta tarta de queso vegana se ha convertido en mi tarta favoritísima de todos los tiempos desde ya. Y no lo digo sólo yo. Con deciros que hice una tarta como de unas 6 raciones, que sólo éramos 3 comensales y nos habíamos puesto finos filipinos a picar y luego barbacoa, pero cuando probamos la tarta nos gustó tanto...¡¡¡que nos la comimos entera!!! Creo que eso lo dice todo...


Jamás adivinaríais cuál es el ingrediente principal y, aún sabiéndolo, no podéis imaginar que va a quedar tan rica. Es fresquita, con una textura tipo mousse, un sabor muy suave y que combina de maravilla con fruta o lo que queráis. El relleno, "en crudo", me sabía como a algún bollo dulce tipo berlina, pero luego con las moras queda una combinación deliciosa. 

De verdad, tenéis que probarla para flipar como yo y seguro que se convierte en vuestra tarta favorita. Además, al ser vegana no lleva lácteos ni huevos y tampoco tiene tanta grasa como las tartas de queso. Y cambiando la base la podéis hacer también sin gluten. Vamos, ¡¡lo más!! Como la receta la saqué de un blog americano, en lugar de azúcar lleva sirope de arce (por allí con muy de usar eso) y como tenía un bote muerto de risa en casa me vino muy bien. Pero podéis sustituirlo. No os perdáis la parte de "Consejos".


TARTA DE QUESO VEGANA CON MORAS


Inspiración: la adapté de una de Pinterest, de esta
Tiempo de preparación: 20 minutos.
Reposo: mínimo 6 horas.
Cantidad: 6 personas (o 3 muy gochas!!)
Alérgenos: anacardos, gluten (se puede hacer sin)


Ingredientes


Para la base:
  • 12 galletas Digestive (las originales no tienen lácteos)
  • 3 cucharadas de margarina sin lácteos
Para el relleno:
  • 250 g. de anacardos
  • 100 ml. de sirope de arce
  • 125 ml. de leche de soja (o cualquier otra vegetal)
  • el zumo de 1 limón
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 2 cucharadas de margarina sin lácteos derretida
  • moras
Para decorar:
  • mermelada de frutos rojos
  • moras


Preparación


1.- Ponemos los anacardos a remojo toda la noche.

2.- Trituramos las galletas con ayuda de la batidora. Derretimos la margarina en el microondas y la mezclamos con las galletas. Forramos el fondo de un molde desmontable con esta mezcla, compactando y alisando la superficie con ayuda de una cuchara. Reservamos en la nevera.

3.- Escurrimos los anacardos y los colocamos en un bol o en el procesador de alimentos, junto con el resto de los ingredientes del relleno salvo las moras. Batimos bien hasta que nos quede una mezcla homogénea y sin trozos.

4.- Añadimos moras al gusto a la mezcla y mezclamos con una espátula para que se repartan bien. 

5.- Vertemos sobre la base de galleta y con ayuda de una espátula o cuchara alisamos la superficie.

6.- Tapamos el molde con film transparente y metemos en el congelador durante al menos 6 horas. Yo la tuve toda la noche.

7.- Sacamos del congelador, desmoldamos y dejamos que se descongele en la nevera durante 1 hora. Así cogerá la textura deseada.

8.- Justo antes de servir, extendemos mermelada al gusto por la superficie y decoramos con unas moras frescas.

Consejos:

  • la textura que queda cuando se descongela es tipo mousse. Si estáis en verano y queréis una tarta helada, tenerla menos tiempo en la nevera.
  • en lugar de moras podéis usar la fruta que queráis. Yo usé moras porque había estado cogiendo el día anterior, pero os sirve cualquier otro tipo de fruto del bosque: frambuesas, arándanos,...
  • la podéis hacer sin fruta en el relleno.
  • la mermelada de encima al gusto.
  • para que esta tarta sea sin gluten, sólo tenéis que usar galletas sin gluten, o preparar una base con dátiles y frutos secos.
  • cuidado que las galletas que uséis no lleven lácteos. Cuidado también con la margarina.
  • la leche puede ser de soja, de almendras, de coco,... Tened en cuenta que el sabor que uséis afectará al sabor de la tarta.
  • si no tenéis sirope de arce, podéis usar en su lugar miel, sirope de agave o azúcar. Pero es verdad que le da un sabor muy rico y especial.

De verdad que esta tarta es buenísima!!!! Animaos a probarla, aunque no seáis veganos o alérgicos o intolerantes, porque os va a conquistar. Eso sí, sólo apta para ocasiones especiales, porque hay que ver qué precio tienen los anacardos!! Son todo un lujo...

Probad y me contáis!

Muás
Iratxe

jueves, 13 de octubre de 2016

Mermelada de manzana y bayas de saúco SIN azúcar (con Truvia o stevia)

Estoy desaparecida. Puede que penséis que me ha dado por hibernar, que me he dedicado a recoger frutos y me he largado a una cueva a esperar que llegue de nuevo la tan ansiada primavera. Porque sí, odio el invierno y le tengo manía al otoño porque es el culpable de que se acabe el verano.


Y aunque no sería mal plan lo de pasarme unos 5 meses durmiendo, la verdad es que nada más lejos de la realidad. Ha coincidido el comienzo del curso en mi trabajo (que es un horror) con el comienzo de unos estudios a distancia que estoy haciendo (que hasta que le coja el truquillo me lleva mucho tiempo) y un montón de planes personales. Luego habrá meses que no tenga ni un solo plan y me aburriré como una ostra, qué le vamos a hacer!

Por eso el blog (y toda mi vida "online") se ha visto afectado y no he podido escribir nada hasta ahora. Y eso que tengo un recetón que me muero de ganas de compartirlo!!