domingo, 29 de mayo de 2016

Hamburguesas de calabacín y zanahoria #Asaltablogs

Unas hamburguesas sin carne que os van a sorprender y que seguro repetiréis a menudo!!


Último domingo de mayo ya...¡ay ama! Mayo es uno de mis meses favoritos: los días ya son más largos, la primavera está en pleno apogeo de color y de vida, empieza a hacer buen tiempo (aunque aquí en el norte lo del tiempo es un poco anárquico) y apetece hacer un montón de planes los fines de semana. Pero este año, tal cual ha llegado se ha pasado casi sin darme cuenta! El hecho de que entre semana haga bueno y todos los fines de semana llueva y haga frío a lo mejor no ha ayudado demasiado... ;)

El caso es que al ser último finde de mayo, toca publicar receta para El Asalta Blogs. Por cierto, si queréis participar, enseguida se abrirán las inscripciones para nuevos miembros para la próxima temporada.


Esta vez el blog asaltado ha sido Healthy and Tasty, de Mª Angeles. Que hay que ver lo que le cunde a esta chica, ¡¡tiene un montón de recetas!! La verdad que estuve dudando entre muchas de ellas, pero a última hora me decidí por sus hamburguesas de calabacín

Bueno, exactamente las suyas no. Por exigencias del guión (por mi puñetera alergia, vamos) tuve que hacer algunos cambios para adaptarlas a lo que puedo comer. No os voy a engañar, las suyas seguro que estaban más buenas porque llevaban queso! Yo he sustituido el queso de la receta original y en su lugar he añadido zanahoria De hecho, hacía mucho que tenía en mente hacer algo de este tipo, pero la falta de tiempo (y la pereza, por qué no) han hecho que lo fuera dejando. Así que el asalto me ha venido de perlas para por fin prepararlas.


Estas hamburguesas son una muy buena opción para consumir más verdura en nuestra dieta y para reducir el consumo de carnes rojas. Sobre todo son una opción ideal para los niños, para que coman verdura sin rechistar.

Son muy facilitas de preparar y el resultado os va a gustar mucho. Las podéis hacer en plan hamburguesa como segundo plato o podéis hacer hamburguesas pequeñitas y usarlas como guarnición de carnes o pescados.

Nosotros las comimos ayer (ahí, apurando para hacer el asalto y rezando para que salieran bien porque no había plan B) y en estos momentos estaremos quemándolas a tope en una media maratón de montaña. 


HAMBURGUESAS DE CALABACÍN Y ZANAHORIA


Inspiración: estas hamburguesas de calabacín de Healthy and Tasty.
Dificultad: lo más complicado es manejarlas para darles forma.
Tiempo de preparación: 20 minutos.
Cocción: 2-3 minutos por cada lado.
Cantidad: 8 hamburguesas tamaño normal.
Alérgenos: gluten, huevo


Ingredientes 



  • 1 calabacín grande (o dos pequeños)
  • 2 zanahorias pequeñas
  • 1 huevo
  • sal
  • pimienta
  • pan rallado (el necesario para poder manejarlas, en mi caso unos 75g.)
  • aceite (para freír)

Preparación


1.- Pelamos el calabacín y con ayuda de un rallador de queso de agujeros gruesos o con la picadora lo rallamos.

2.- Colocamos el calabacín rallado con una pizca de sal en un colador y lo dejamos 10 minutos para que suelte agua.

3.- Pasado ese tiempo, lo estrujamos un poco para que termine de soltar el agua y lo pasamos a un bol.

4.- Pelamos y rallamos las zanahorias y las añadimos al bol. Salpimentamos y mezclamos bien.

5.- Añadimos un huevo batido y mezclamos bien otra vez, hasta que se impregne bien todo.

6.- Vamos espolvoreando pan rallado y mezclando, hasta que veamos que la mezcla resulta manejable como para darle forma de hamburguesa. Yo tuve que usar unos 75 g.

7.- Ponemos una sartén a calentar con 2-3 cucharadas de aceite. Cuando esté caliente, vamos cogiendo bolas de masa y aplastándolas con las  manos para darles forma. Las doramos por ambos lados.


Consejos:

  • la receta original las pasa por un poco de harina antes de freírlas. Yo he preferido ahorrarme este paso para que fueran aún más sanas, pero podéis hacerlo y serán más manejables en la sartén.
  • esta vez no lo he hecho, por ceñirme lo más posible a la receta original (que ya bastante cambio tenía con la zanahoria), pero la próxima vez que las haga les echaré un poco de curry para que tengan aún más sabor (somos muy fans del curry en casa).
  • el pan rallado que he usado es de esos con ajo y perejil, que la un toquecito de sabor muy rico.
  • si no tenéis problemas con los lácteos, podéis sustituir la zanahoria por 100 g. de queso emmental, tal como lo hacen en la receta original. En ese caso, además, la masa será más manejable y necesitaréis menos cantidad de pan rallado.
  • para escurrir el calabacín, en la receta original lo ralla y lo pone directamente en un colador sin sal y lo deja 2 horas escurriendo. Como yo no tenía tiempo para andar haciendo eso (es lo que tiene ir siempre deprisa y corriendo), lo puse con sal 10 minutos como he visto hacer en otras ocasiones.

Ya veis qué receta  más sencilla, para incluir en nuestros menús de diario. Fáciles de hacer y una manera diferente y rica de comer verduras. Por ejemplo son una idea excelente como cena. 

Muchas de estas me tendría que comer yo hoy para recuperarme de los 21km corriendo por el monte! Jajaja. Así que la próxima receta va a ser más "energética" ;)

Muás
Iratxe

lunes, 23 de mayo de 2016

Magdalenas sin gluten con trozos de chocolate


De no hacer bizcochos sin gluten a de repente publicar 2 recetas seguidas! Y os aseguro que estas preciosidades sin gluten y sin lácteos os van a encantar. No vais a echar nada de menos ninguna de las dos cosas, porque estas magdalenas son super esponjosas, tiernas y con una textura maravillosa. Y para rematar llevan trozos de chocolate negro!


lunes, 16 de mayo de 2016

Bizcocho sin gluten con mermelada casera de moras

Increíblemente jugoso, esponjoso y con un sabor buenísimo. No os creeríais que no lleva ni gluten ni lácteos.


Tenía ganas ya desde hace mucho de hacer un bizcocho que no llevara gluten. Cuando tienes una alergia alimentaria, te vuelves más consciente de las dificultades y limitaciones que supone y como que te identificas con las demás.

Hasta ahora, todas las recetas que he publicado son sin lácteos. También he publicado muchas sin huevo y veganas. Y aunque hay alguna sin gluten, aún no había hecho un bizcocho o algo parecido sustituyendo la harina normal por harina sin gluten.


Qué os voy a contar del resultado...¡está de muerte!

La mayoría de recetas de bizcochos sin gluten que he visto utilizan goma xantana. Este ingrediente que nos suena raruno, no muy fácil de conseguir si no es por internet o en tiendas especializadas, se usa mucho en los panes y bizcochos sin gluten. Sirve para que la miga del bizcocho quede más esponjoso y para que no se desmigue tan fácilmente. Ayuda a que la textura, en definitiva, sea mejor. Por cierto, la goma xantana es el E-415 que vemos en las etiquetas de la comida.

Los preparados de harina sin gluten, esos que venden en el supermercado, la suelen llevar incorporada y no es necesaria.


Pero yo no he usado ni preparados de harina sin gluten ni goma xantana y la textura del bizcocho no podía ser mejor. Ni se desmigaba, ni quedó gomoso, ni arenoso,... es que salió perfecto!

Usé una mezcla de harina de arroz integral y blanca. Como no soy ninguna experta en repostería sin gluten, estuve consultando bastantes blogs y artículos sobre harinas sin gluten y su uso. Por lo que aprendí, recomiendan mezclar harina integral y harina blanca. Las proporciones pueden variar en unos rangos de 60/40, 50/50 o 40/60. 

En este caso, me decanté por hacer 60/40: 60% de harina integral y 40% de harina blanca.


Para rematarlo, utilicé leche de avellanas, que le da un toque de sabor buenísimo, y mermelada de moras casera. 

No os perdáis los consejos que os doy después de la receta para que os salga un bizcocho perfecto o para poder hacer variaciones o adaptarlo a vuestras circunstancias.

 

BIZCOCHO SIN GLUTEN CON MERMELADA CASERA DE MORAS


Inspiración: yo misma.
Dificultad: para todos los públicos.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 50-55 minutos.
Alérgenos: huevo, frutos secos (se pueden evitar usando leche de arroz, de vaca,...).


Ingredientes

  •  3 huevos
  • 150 g. de azúcar moreno
  • 100 ml. de leche de avellanas (o cualquier otra)
  • 100 g. de aceite de oliva suave
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 120 g. de harina de arroz integral
  • 80 g. de harina de arroz blanca
  • 1 cucharadita de levadura sin gluten
  • mermelada de moras casera (o de lo que queráis)


Preparación


 1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos las dos harinas junto con la levadura y reservamos.

3.- Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén esponjosos.

4.- Añadimos el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Batimos hasta que se integre todo bien.

5.- Vamos agregando poco a poco la harina. Mezclamos lo justo para que se integre bien.

6.- Encamisamos un molde (lo engrasamos con un poco de aceite y echamos un poco de harina de arroz) para que no se nos pegue el bizcocho y vertemos en él la mezcla. 

7.- Echamos unas cucharadas de mermelada de moras al gusto y removemos un poco con la misma cuchara, para que se reparta bien.

8.- Horneamos a 180ºC durante unos 50 minutos. Comprobad que está hecho pinchando con un palillo en el centro.

9.- Dejamos enfriar 5 minutos en el propio molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que se termine de enfriar.
 

Consejos:

  • si usáis algún preparado comercial de harina sin gluten, tenéis que usar 200 g.
  • la mezcla de harinas de arroz podéis sustituirla por cualquier otro tipo de harinas sin gluten.
  • en lugar de leche de avellanas, podéis utilizar cualquier otro tipo de leche que os guste o podáis tomar: arroz, soja, almendras, vaca,...
  • también podéis probar a hacer vuestra propia leche de avellanas o de arroz en casa.
  • la mermelada puede ser del sabor que más os guste o incluso podéis prescindir de ella.
  • podéis variar los sabores del bizcocho sustituyendo la vainilla por cualquier otra esencia, ralladura de limón, de naranja,...   

Ya veréis qué grata sorpresa es este bizcocho sin gluten. Ya no sólo si sois celiacos o intolerantes al gluten, simplemente por probar distintas harinas y no usar siempre la de trigo. De verdad que merece mucho la pena ^_^

Muás
Iratxe

miércoles, 11 de mayo de 2016

Bebida (leche) de arroz

Después de que probara a hacer mi propia leche de avellanas, ahora le ha tocado el turno a la leche de arroz.


Cuando te dicen que ya no puedes volver a tomar lácteos, tienes que empezar a buscar alternativas. Por suerte, hoy en día en el mercado hay muchas opciones de leches (o mejor dicho, bebidas) vegetales: arroz, soja, avena, almendras,... 

Lo malo de este tipo de bebidas vegetales es que, en comparación con la leche de vaca, son bastante caras. Además, las comerciales llevan otra serie de ingredientes como conservantes, colorantes y demás aditivos no muy saludables que digamos. Por eso, una muy buena opción es prepararlas en casa.


Hacer vuestra propia bebida vegetal es fácil, qué digo fácil, facilísimo! No os va a costar casi nada de tiempo, no necesitáis materiales ni utensilios raros y os va a salir más barato que comprarla.

En cuanto al sabor, es mucho mejor que el de la leche de arroz comercial. Confieso que de todos los tipos de leche vegetal que he probado hasta ahora, la de arroz es la que menos me gusta. Quizás porque es muy "aguachirri", no tiene sabor y la consistencia también es muy líquida, es como muy traslúcida. Por eso es la que suelo usar normalmente para preparar postres, ya que no aporta sabor.

La versión casera es más consistente que la comercial, tiene más cuerpo y más color y también más sabor. Sigue sin ser muy de mi agrado, pero me quedo con esta versión casera mil veces antes que con la comercial. Quizá para tomarla con el café no sea la mejor, pero para preparar batidos o "smoothies" es ideal.



Mucha gente prepara la leche de arroz con arroz crudo, después de haberlo tenido a remojo unas horas (como en el caso de las leches de frutos secos). Yo la he hecho con arroz cocido, ya que siempre he oído que el arroz crudo no es muy digestivo que digamos.


LECHE DE ARROZ


Inspiración: he hecho mi propia versión, pero una de las que miré fue esta.
Dificultad: de 0 a 10, 1.
Tiempo de preparación: 5 minutos + lo que tarde en cocer el arroz.
Alérgenos: ---


Ingredientes


  • 2 cucharadas de arroz
  • 2 tazas de agua + la necesaria para cocer el arroz
  • sirope de agave (o cualquier otro endulzante)

Preparación


1.- Ponemos el arroz con agua en una cazuela y dejamos cocer el tiempo necesario (dependerá del tipo de arroz que uséis).

2.- Escurrimos el arroz y lo pasamos al vaso de la batidora o del procesador de alimentos. 

3.- Añadimos las dos tazas de agua, empezamos a batir y añadimos el sirope de agave al gusto. Seguimos batiendo unos 2-3 minutos, hasta que no queden trozos de arroz. Podemos probar para añadir más sirope si fuera necesario.

4.- Colamos la mezcla usando un colador muy fino o, mejor, usando una gasa, un trapo de algodón limpio o uno de esos coladores especiales para queso que hay.

5.- Guardamos la leche en una botella en la nevera. 


Consejos:

  • la leche aguanta bien unos 3 días, no más, ya que no lleva conservantes ni nada.
  • lo que nos ha sobrado en el colador no deja de ser arroz cocido, con lo que lo podemos usar para darle gracia a unas lentejas, para espesar alguna salsa o. como en mi caso, que se lo comió el perro!
  • para endulzar la leche, podéis usar sirope de agave, miel, cualquier edulcorante (incluido azúcar) o incluso he visto que hay gente que añade unos dátiles en el momento de batir.
  • también podéis darle sabor a la leche, añadiendo cacao, canela,... O incluso podéis cocer el arroz con una rama de canela para que coja sabor.
  • la cantidad de agua es un poco orientativa. Si veis que se os queda demasiado espesa, podéis ir añadiendo poco a poco más agua. Pero sin pasaros para que no quede demasiado "aguachirri".

Ya habéis visto lo fácil que es preparar vuestra propia leche de arroz, mucho más barata, buena y saludable que la comercial. Además la podéis "saborizar" al gusto para disfrutarla de diferentes maneras o como más os guste. Yo la próxima vez probaré con canela...¡o con cacao! Qué dilema! ;)

Animaos a hacerla y contadme qué tal el resultado!

Muás
Iratxe

viernes, 6 de mayo de 2016

Pollo a la naranja (a mi manera)

Había pensado en llamarlo también "Pollo a la naranja a lo Frank Sinatra", por aquello de que es a mí manera o "My Way" ;P Pero tampoco quería que se me tachara de pretenciosa, jajajaja.


Pero el caso es que no sabía muy bien qué nombre darle a esta receta. La semana pasada tuvimos puente aquí y aproveché para cocinar cosas distintas, para variar un poco el menú, ya que al final con el estrés del día a día entre semana siempre acabamos comiendo lo mismo.

Pensé en hacer algo diferente con pollo. Desde que no puedo comer carne de mamífero, mi ingesta de carne se limita a pollo y pavo básicamente. Que dan mucho juego, sí, pero los acabamos comiendo siempre de la misma manera. 


martes, 3 de mayo de 2016

Muffins veganos de cacao y avellanas (sin azúcar)

O lo que podríamos llamar la versión sólida de la Nutella vegana casera. En este caso además, no sólo es vegana, sino que no lleva azúcar, lleva sirope de agave. Lo que convierte a estos muffins en un bocado súper apetecible y saludable.


Como ya os he dicho muchas veces (demasiadas, incluso), yo no soy vegana, pero no puedo tomar lácteos. Cuando te pones a buscar, ya sea en libros o en internet, recetas de postres sin lácteos, todas las que encuentras son veganas. Parece que si no tomas lácteos tampoco tienes que comer huevos.

Lo bueno es que gracias a eso estoy descubriendo la cocina, y sobre todo la repostería, vegana y me parece súper interesante y todo un mundo de posibilidades gastronómicas increíbles.