lunes, 23 de noviembre de 2015

Productos CON lácteos que no te esperabas

Cuando te detectan una alergia o una intolerancia alimentaria, comienza toda una odisea para descubrir qué puedes comer y qué no. Los viajes al supermercado, sobre todo los primeros meses, se hacen eternos. La compra que antes te costaba  media hora, de repente te cuesta dos horas. Te encuentras leyendo la etiqueta de todos los productos, todos los ingredientes de cada cosa que coges. Por lo menos hasta que le coges el truco y aprendes qué es lo que puedes comer y qué no.

Por suerte, hoy en día hay  mucha conciencia con las alergias alimentarias y, por norma general, los alérgenos vienen resaltados en negrita, en letra mayúscula o en una nota en el envase.

Imagen sacada de internet

Claro, los alérgenos conocidos.

Si tienes la desgracia de tener alergia rara a algo nuevo, como es mi caso, la odisea del supermercado se hace aún más pesada, pues no te queda más remedio que leer absolutamente todo con atención y aún así a veces metes la pata...

Pero esos viajes eternos al supermercado son muy instructivos y descubres muchas cosas. Entre ellas, la de mierda que nos meten en la comida. En serio, es de acojonar cuando te empiezas a leer bien todos los ingredientes. Descubres también que hay una serie de ingredientes comodín que los añaden a casi todo, así que como tengas alergia a alguno de ellos lo llevas claro... Pero bueno, que no va por ahí el post de hoy y no me quiero enrollar más de lo necesario...

Hay ciertos productos de alimentación que enseguida todos relacionamos con los lácteos o con la lógica presencia de los mismos. De igual modo, hay otros productos que no se nos ocurriría relacionarlos con este grupo. Lo que hoy quiero contar/denunciar/exponer/dar a conocer son algunos de esos productos de alimentación que jamás se nos ocurriría pensar que entre sus ingredientes puedan llevar leche o derivados. Damos por hecho que no van a llevar lácteos y eso nos puede llevar a meter la pata con la gente con alergias e intolerancias.

Lo digo por experiencia propia, porque he comprado algunos de estos productos sin mirarme el etiquetado (¿cómo va a llevar esto leche?!!) y al llegar a casa (o al sufrir las consecuencias) me he dado cuenta de que había algún derivado lácteo entre sus ingredientes.

Lo que más llama la atención es cuánto se usa la leche en polvo en la industria alimentaria. Al parecer, y según mis investigaciones, se usa para dar textura y también como aromatizante. Por lo tanto, hasta los productos más impensables e inverosímiles puede ser que la contengan, así que ¡cuidado!

Evidentemente, y quiero que quede clarísimo, los productos que voy a mencionar se basan en mi experiencia personal y no quiere decir que todas las marcas que fabriquen ese tipo de alimentos usen lácteos. Hablo de los que yo he visto y que más me han llamado la atención.

Embutido

 

La mayoría del embutido, ya sea de cerdo, de pavo o de pollo, lleva leche en polvo entre sus ingredientes. Sobre todo el chorizo y el salchichón. Se usa para darle textura.

Incluso la pechuga o jamón de pavo, de esos que parecen tan sanos, la mayoría de marcas llevan leche entre sus ingredientes. Yo justo tengo 2 tipos fichados que no llevan, pero hay que andar con cuidado al comprar, porque este es un claro ejemplo de producto que no imaginas que lleva lácteso entre sus ingredientes y luego te llevas la sorpresa.



 

Margarina

 

La mayoría de margarinas "vegetales" llevan leche entre sus ingredientes. Resulta cuando menos curioso que la alternativa vegetal a la mantequilla lleve productos lácteos. 

Algunas margarinas llevan también gelatina que, en mi caso, que la alergia es a cualquier producto procedente de un mamífero, supone también un problema. Además la gelatina no se resalta ni se señala como alérgeno, pues no está considerada como tal. Pero las gelatinas comerciales proceden del cerdo.

 

Comida deshidratada 


La comida deshidratada que sólo hay que mezclarla co nagua hirviendo para poder comerla (esos platos de pasta con polvitos, arroz, sopas con sabores,...) incluye entre sus ingredientes leche en polvo. La función de la misma es aportar textura y aroma al preparado.

Esto es un gran inconveniente sobre todo cuando se hacen viajes del tipo de los que hago yo: en bicicleta con alforjas o con una mochila y andando. En esos casos es necesario llevar comida que ocupe poco espacio, que pese poco y que aporte bastantes calorías. Pues bien, es prácticamente imposible encontrar productos que cumplan esas características y que no lleven lácteos.     

 

Comida preparada


Con la comida preparada pasa un poco como con la deshidratada. Como ya he ido diciendo, la leche en polvo se usa para dar textura y como aromatizante. También se usa la nata, la leche o el queso en polvo para dar textura a las salsas.

 

  

Hamburguesas / Salchichas de pollo o pavo


Lo primero aclarar que las de carnicería NO llevan lácteos, ya que las hacen en el  momento simplemente con la carne picada. Pero si pasamos a las hamburguesas o salchichas ya preparadas en bandejas que venden en los supermercados, muchas, que no todas, llevan entre sus ingredientes leche en polvo. El motivo, el mismo que en todos los casos anteriores. Así que hay tener cuidado de fijarse bien en las etiquetas, pero lo mejor es preparárselas uno mismo en casa con la carne picada que compre en la carnicería.

 

Patatas fritas de sabores


Sí amigos, las patatas fritas de bolsa, por increíble que nos parezca, llevan leche en polvo.

¡Ojo! No todos los tipos de patatas llevan leche en polvo. Si son patatas fritas normales, con sal, a secas, evidentemente no llevan nada raro. La cosa cambia cuando son patatas de sabores. La leche en polvo ya hemos dicho que se usa para aromatizar, con lo que las patatas que son de sabores normalmente la llevan. Da igual que sean de sabor a queso, a barbacoa, a ajo y perejil... Fijaos muy bien en los ingredientes.

Por ejemplo las patatas de la marca Pringles suelen marcar en un costado si son aptas para vegetarianos o para veganos. En el primer caso, suelen llevar leche en polvo. En el segundo, podéis estar seguros que no llevan ningún tipo de lácteos.

 

 

Sacarina


Sí, otro producto que parece increíble que pueda llevar...¡lactosa! No he mirado todas las marcas, pero la que me llevé de vacaciones para echar al café resulta que sí que tenía!

 

 

Vegetop


"Vegetop" es la nata "vegetal" que se vende en Makro. Con ese nombre, cualquiera puede pensar que es una nata para montar vegetal, apta para la gente que no puede tomar lácteos. Pero resulta que esta nata lleva también nata animal, el nombre es simplemente porque está aligerada con grasas vegetales.  

 

 

 

Espero que este post tan largo os sirva de ayuda, tanto si tenéis problemas con los lácteos como si no, por si tenéis gente a vuestro alrededor a la que le pueda venir bien. Sobre todo poque ya véis que es muy fácil meter la pata, que hay muchos producos que se consumen casi a diario y que no imaginaríamos que llevarían lácteos entre sus ingredientes.

Y perdonad por la chapa!!

Muás
Iratxe 

martes, 17 de noviembre de 2015

Pan dulce vegano (en panificadora)

Una manera fácil de preparar un pan dulce para desayunar y además en una versión sin huevos ni mantequilla, que lo hacen más saludable y apto para más gente.


Tengo que confesar que para los desayunos soy bastante de ideas fijas. Si tengo que ir a trabajar, café con leche y galletas. Pero los días de fiesta o libres me gusta cambiar y desayunar cosas especiales como tostadas o bollería. 

Además intento que la mayoría de las veces sean cosas hechas por mí. Primero porque por mi alergia a cualquier producto proveniente de mamíferos es bastante difícil encontrar bollería o galletas que no lleven lácteos o manteca de cerdo entre sus ingredientes. Pero, sobre todo, porque es mucho más saludable, sano y así sabemos exactamente qué comemos.


El blog del que saqué la receta lo llamaba "brioche vegano en panificadora". Sinceramente, llamar "brioche" a este pan me parece demasiado pretencioso. Hace tiempo que no como uno, pero desde luego que la miga no se parece en absoluto a la de este pan, ni lo tierno y suave que es un brioche.

Eso sí, el sabor sí que es cierto que es muy parecido. Es como una especie de pan de molde dulce, con sabor a brioche, pero con una miga mucho más consistente. Ideal para comerlo así tal cual en rebanadas o para tostarlo. En casa lo hemos probado de las dos maneras, añadiéndole margarina y mermelada de higos casera, y la verdad es que no sabría decir cómo nos gustó más.


Al hacerlo en la panificadora ya veis qué forma se le queda, de pan de molde. Se puede preparar también a mano y usar el molde que queráis, sólo que en ese caso no será tan rápido y fácil de preparar como es con la panificadora. Nosotros hace años que la tenemos y la verdad es que le sacamos muchísimo partido. Somos super panarras y nos encanta el pan casero, pero no tenemos tiempo de andar amasando y menos aún de estar pendientes de los levados (es lo que tiene tener unos horarios de trabajo un poco complicadetes...), así que ponemos la panificadora, la programamos y disfrutamos de pan "casero" casi a diario. 

Pero bueno, tengáis o no un trasto de esos, os animo a probar esta receta de pan dulce vegano, ideal para desayunos sanos y sin ingredientes raros ni conservantes ni nada!


PAN DULCE VEGANO


Inspiración: un blog  este blog italiano.
Dificultad: para todos los públicos. 
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Cocción: según el programa, unas 3 horas y media.
Cantidad: un pan de 750 g.
 Alérgenos: gluten.


Ingredientes

  • 250 ml. de leche vegetal (yo usé de arroz)
  • 15 g. de aceite de oliva virgen extra
  • 100 g. de azúcar moreno
  • 2 g. de sal
  • 1 cucharadita de miel
  • 460 g. de harina de fuerza (o mitad y mitad)
  • 1 sobre de levadura de panadería

Preparación

 

1.- Colocamos los ingredientes en la cubeta de la panificadora en el orden que los he escrito.

2.- Seleccionamos el programa de pan dulce (o pan básico, si no tenéis).

3.- Seleccionamos el peso de 750 g., el nivel de tostado que queramos y ponemos la panificadora en marcha.


Consejos:

  • podéis usar mitad de harina de fuerza y mitad de harina normal. O incluso harina integral.
  • en lugar de miel, se puede usar sirope de agave, de arce,...O nada.
  • este pan se puede congelar. Simplemente lo envolvéis en film transparente y lo congeláis. Cuando queráis consumirlo, lo sacáis la noche anterior y dejáis que se vaya descongelando en la nevera (o fuera, si no hace mucho calor).
  • se puede comer en rebanadas tal cual o tostarlo.
  • si no tenéis problema de alergias a los lácteos o no sois veganos, podéis usar leche normal.

Os animo a que empecéis a preparar vuestra propia bollería en casa, ya sea con panificadora o a mano, ya sean bollos o magdalenas o galletas. De verdad que merece la pena, no sólo por la satisfacción de haberlo hecho nosotros (que eso ya es mucho), sino por el hecho de saber qué estamos y comiendo y asegurarnos que no lleva ningún tipo de aditivo, conservante, colorante ni ninguna de esas mierdas que le echan a la comida preparada.

Muás
Iratxe

lunes, 9 de noviembre de 2015

Muffins veganos sin grasas

Estos muffins se preparan con tan sólo 4 ingredientes (más los que queráis añadir para darles "gracia") y no llevan nada de grasa. ¿Podríamos decir que estamos ante una receta perfecta? ;)


Ayyyyyyy, mira que me ha costado escribir esta entrada! Hay veces en las que los astros parece que se alinean para que se nos tuerza todo al mismo tiempo.

Hace ya un par de semanas que hice la receta, las fotos y nos comimos los muffins... ¡pero imposible publicar! Ando de medio mudanza, con lo cual mis cosas andan desperdigadas; de curro ando a tope, casi sin tiempo para nada; cuando tengo internet no tengo el ordenador; si me llevo el portátil a una cafetería con wifi para aprovechar un rato libre, no me detecta la red y se bloquea; si intento ir avanzando desde el móvil resulta que se me borra todo lo que he escrito,... Pero bueno, vendrán tiempos más relajados ;)


El caso es que ya por fin puedo compartir esta receta, que además sé que va a triunfar. Es muy sencilla de hacer, no lleva ingredientes raros (salvo, quizá, la leche vegetal pero que hoy en día en cualquier supermercado se encuentra o si no se sustituye por leche normal), no lleva nada de grasa, ningún producto de origen animal y es apta para la mayoría de alergias o intolerancias alimentarias.


No os voy a engañar, no son los mejores muffins que hayáis comido jamás. No se pueden sustituir la jugosidad, esponjosidad y textura que aportan las grasas o el huevo, pero para no llevar nada de eso, son absolutamente deliciosos.

Sólo viendo los ingredientes que lleva no os podéis imaginar que el resultado vaya a ser tan bueno y tan tierno. A nosotros la verdad que nos sorprendieron mucho.


Animaos a probarlos y luego me contáis el resultado, pero yo creo que de todas las recetas veganas que he ido probando hasta ahora, estas son de las que más me han gustado. Hay otras que quedan un poco más mazacote o toscas, pero estos quedaron realmente jugositos y sin necesidad de usar purés de frutas ni nada raro.

¡Vamos a ello!


MUFFINS VEGANOS SIN GRASA


Inspiración: un blog italiano que suele "veganizar" o aligerar recetas: Mammarum
Dificultad: para torpes.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 20-25 minutos.
Cantidad: 8 muffins.
Alérgenos: gluten.


Ingredientes

  • 200 g. de harina
  • 50 g. de azúcar moreno (o blanquilla)
  • 280 g. de leche vegetal (yo usé de arroz)
  • 1 cucharadita de levadura
  • pepitas de chocolate negro


Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

2.- Ponemos todos los ingredientes, salvo las pepitas de chocolate, en un bol y mezclamos bien con la ayuda de unas varillas. Podéis usar también una batidora o robot de cocina.

3.- Una vez bien integrado todo, añadimos las pepitas de chocolate y removemos con una cuchara para que se repartan bien por toda la mezcla.

4.- Preparamos una bandeja con cápsulas para magdalenas o muffins y rellenamos con la masa hasta 2/3 de su capacidad. 

5.-Horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.

6.- Dejamos enfriar en la propia bandeja 5 minutos y después los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.


Consejos:

  •  podéis emplear cualquier tipo de leche vegetal. Yo en postres suelo usar la de arroz porque es de la única manera que me gusta. Dependiendo de la que uséis cambiará un pelín el sabor. Si no tenéis problemas de alergias ni nada, se pueden hacer con leche de vaca.
  • para hacerlos aún más saludables, podéis usar harina integral.
  • en lugar de pepitas de chocolate (mirad siempre bien los ingredientes y alérgenos que indique el fabricante), se pueden añadir frutos secos, pasas,...
  • al no llevar grasas, se conservan peor que los muffins tradicionales, es decir, pierden jugosidad más rápido. Por ello es mejor hacerlos el mismo día que se van a consumir o el día anterior.

¿Habéis visto qué fácil? Pocos ingredientes, proceso súper sencillo y sin necesidad de cacharros o instrumentos raros. Y el resultado es muy rico y ligero, así que animaos a probar!

A ver si hasta la próxima no pasa tanto tiempo!

Muás
Iratxe