jueves, 29 de octubre de 2015

Barritas de avellana y avena

 

¿Os gustan las barritas de cereales o energéticas pero preferís no comprar las comerciales? ¿No encontráis barritas que no lleven lácteos o gluten? ¿No os gusta que las comerciales lleven un montón de aditivos y demás productos innecesarios?

Pues bien, os traigo una alternativa casera ideal, súper fácil de preparar, con productos naturales, sin lácteos, sin gluten y sin azúcar. Además podéis hacer tantas variaciones como queráis!


Hace poco que he publicado esta receta en mi otro blog, para un reto en el que participo. Pero es que me viene al pelo para enseñaros un posible uso para la harina de avellanas que sobró al hacer la leche de avellanas casera. Si aún no habéis probado a hacerla no sé a qué estáis esperando, porque es una leche vegetal maravillosa, sana y buenísima!

Pues bien, después de hacer esta leche, sobra como una especie de harina de avellana que hay que secar (os explico cómo en ese post) y que nos sirve para hacer otros postres o platos.


En este caso, la he usado para preparar estas barritas energéticas, combinado con avena. Aunque es posible usar sólo harina de avellanas, harina de almendras, combinar diferentes frutos secos o cereales,... Os van a encantar de sabor y además son sanas y con sólo ingredientes naturales.

No llevan azúcar, no llevan lácteos (cuidado con el chocolate que se usa) y sólo llevan un huevo, con lo que apenas llevan grasa.

 

En cuanto a lo del gluten, hay ciertas dudas con la avena. En algunos países la avena está considerada dentro de los cereales sin gluten y aptos para celíacos, pero en otros no está claro o no se recomiendo en dietas sin gluten. En principio la avena es un cereal seguro, siempre y cuando se haya manipulado correctamente, y no debería causar problemas a las personas celíacas, pero dependerá un poco de cada caso.

Pero bueno, con el tema de alergias e intolerancias ya sabéis que hay que mirar todo muy bien y cada uno sabe qué es lo que le sienta mejor o peor.





BARRITAS DE AVELLANA Y AVENA


Inspiración: esta receta.
Dificultad: 0 patatero.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Cocción: 1 hora a 100ºC.
Alérgenos: avellanas, huevo, avena.

Ingredientes

 

  • 100 g. de harina de avellanas (avellanas molidas finas)
  • 150 g. de copos de avena finos
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de aceite
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 100 ml. de agua
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de jengibre
  • chocolate negro para decorar

Preparación

 

1.-  Colocamos todos los ingredientes menos el chocolate en un bol. 

2.- Mezclamos con unas barillas manuales hasta lograr una masa (pasta) que se pueda moldear sin molde. Si queda muy mazacote, añadimos un poquito más de agua. Si queda muy líquida, usamos un molde. A mi me quedóa bastante "mazacote", pero para darle bien la forma la puse en un molde de bizcocho, dándole un par de centímetros de altura y alisando la superficie con una cuchara.

3.-  Horneamos a 100ºC durante 1 hora.

4.- Dejamos enfriar y con cuidado desmoldamos. Cortamos en barras.

5.- Fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas y con ayuda de una cuchara dejamos caer chorretones o bañamos toda la barra, al gusto.



Consejos:

  • la receta original utiliza 250 g. de harina de almendras.
  • podéis añadirle las especias que queráis o más os gusten para darle sabor. Yo he usado canela y jengibre porque me gustan mucho en postres.
  • si añadís orégano, ajo en polvo, pimienta, ... podéis hacer la versión salada.
  • yo le he puesto chocolate fundido por encima, pero podéis ponerle pepitas de chocolate en la masa. O podéis usar chocolate blanco.
  • se puede usar otro tipo de frutos secos, o incluso muesli.
  • al no llevar azúcar, no son muy dulces (salvo por el chocolate). Si os gustan las barritas más dulces, podéis añadirle azúcar o, más sano aún, una cucharada de miel o de sirope de agave.
Son una opción perfecta para conseguir energía de modo sano y para aprovechar la harina de avellanas (o de cualquier otro fruto seco) que nos sobre al preparar leche vegetal. En casa han triunfado y vamos a probar a hacerlas más veces de más formas diferentes.

Muás
Iratxe

lunes, 19 de octubre de 2015

Leche de avellanas


O bebida vegetal de avellanas. 

Aunque el término "leches vegetales" está muy extendido, lo correcto es llamarlas "bebidas vegetales", ya que al no proceder de un animal no entrarían dentro de la definición de "leche". Pero vamos, que llamarlas como queráis, el caso es que la receta que os traigo hoy es una maravilla de bebida a partir de avellanas.


Desde que tuve que desterrar de mi vida cualquier producto de origen mamífero, lo que peor llevé al principio fue la leche. Yo tomaba mucha leche todos los días y además es que me encantaba! Empecé a buscar alternativas vegetales y la verdad que me volví un poco loca.

Hay un montón de tipos de bebidas vegetales, hechas a partir de cereales, de legumbres o de frutos secos. Pero son muy caras y además no me gustó casi ninguna. Algunas demasiado dulces, otras demasiado "aguachirri" y sin sabor, otras con un sabor demasiado "vegetal",..


Por suerte encontré la que me gusta para tomar con el café o con el colacao de la noche, pero me he decidido a probar a hacer distintas leches vegetales en casa para ver qué tal el resultado. Y la verdad es que con esta primera no podía ser mejor!

Es muy fácil de hacer,  con ingredientes  naturales y el sabor es realmente bueno. La hemos probado a tomar sola y también con el café y nos ha gustado de todas formas. Entre la gente a la que le dimos a probar también triunfó, así que no hay duda que la volveré a hacer a menudo.


Sobre todo nos sorprendió el color y la textura que tiene, ya que a simple vista parece leche normal. De hecho, la textura se asemeja mucho a la leche de vaca. El sabor es a avellana pero suave, sin resultar pesado y con las cantidades que os voy a dar no queda muy dulce. La próxima prueba será añadiéndole cacao en polvo para hacer un batido de chocolate.

No os perdáis luego los consejos, donde os cuento cómo aprovechar esos restos de avellana que os quedarán después de preparar la leche ^_^


LECHE DE AVELLANAS


Inspiración: varios blogs veganos que busqué en Pinterest.
Dificultad: 0 patatero.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Alérgenos: avellanas.


Ingredientes


  • 125 g. de avellanas
  • 3 tazas de agua (750 ml.)
  • 2 cucharadas de sirope de agave (o de miel)


Preparación


1.- Pelamos las avellanas y las ponemos a remojo toda la noche. Cuanto más tiempo estén, más suave quedará luego la leche.

2.- Quitamos el agua de remojo y las ponemos en el procesador de alimentos o vaso de la batidora que vayamos a usar. Añadimos 3 tazas de agua caliente (no demasiado) y el sirope de agave. 

3.- Batimos bien durante 2-3 minutos, hasta que logremos un líquido blanco y no queden trozos de avellana.

4.- Para separar los restos de avellana de la leche, pasamos por un colador muy fino o podemos utilizar también una gasa o trapo de algodón limpio.

5.- Guardamos la leche en una  botella en la nevera. Aguanta unos 3 días.


Consejos:

  • los restos de avellana que sobran, los podéis secar y utilizarlos para elaborar otras recetas. Para secarlos, extendéis bien la pasta sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y horneáis con el horno al mínimo durante 2-3 horas. También se puede hacer en el microondas: en pequeñas tandas, extendéis en un plato la pasta de avellanas y vais calentando a media potencia en golpes de 5 minutos. Sacáis, removéis y otros 5 minutos. Repetir hasta que esté seca del todo y os quede como una harina gruesa de avellanas.
  • para endulzar podéis usar sirope de agave, miel,... También sirve azúcar, pero con los endulzantes líquidos queda mejor.
  • esta misma receta os sirve para otros frutos secos.
  • podéis probar a añadirle cacao en polvo o algarroba a la hora de batir, para lograr un batido de chocolate.


Animaos a preparar vuestras propias bebidas vegetales en casa, ya veréis qué resultado más rico y qué sanas que son.

Muás
Iratxe

martes, 13 de octubre de 2015

Bizcocho de cerveza (sin lácteos)


Nos guste más o menos, ya tenemos el otoño asentado de lleno. Si os soy sincera, a mí no me gusta nada de nada.

Quizá es porque como me gusta tanto el verano, el otoño supone que el calorcito y los días largos se acaben, así que le tengo un poco de tirria. Además por aquí los inviernos son muy largos, oscuros y fríos y dan mucha pereza, la verdad. Y, para colmo, es cuando tanto mi txurri como yo volvemos al curro a tope (en verano o no curramos o  muy poquito): jornadas interminables fuera de casa, nada de vida entre semana y vivir acelerados y con bastante estrés.

Pero bueno, que no me voy a quejar, que bastante bien vivimos, sobre todo en verano... Además, el otoño también trae sus cosas buenas, como por ejemplo:

¡¡Me encantan!!

Hay que reconocerle al otoño que también tiene cosas muy buenas. La naturaleza nos regala un festival de colores digno de admirar y nos ofrece sus frutos, sobre todo si tenéis la suerte de vivir en un pueblo o de ir al monte: avellanas, nueces, manzanas, calabazas,... ¡y hongos!

Otro aspecto positivo del otoño es que, como hace más fresquete y los días son más cortos y lluviosos, ya apetece encender el horno para preparar ricos dulces en él. Se agradece el calor del horno y, sobre todo, se agradece tomarse una bebida calentita acompañada de un bizcocho recién hecho.


Así que para aliviar mi depresión otoñal eso mismo es lo que hice el finde pasado: preparé un rico bizcocho de cerveza y nos fuimos al monte a por hongos. ^_^

¿He dicho bizcocho de cerveza? 

Pues sí! Todo el mundo conoce el típico bizcocho o tarta de cerveza Guiness, tan untuoso y chocolateado, con el contraste del negro del bizcocho y el blanco de la crema de queso que lo acompaña.


Pero oye, al igual que se puede usar cerveza negra para hacer un bizcocho, lo mismo se puede hacer usando rubia. Y el resultado es buenísimo! Eso sí, no tienen absolutamente nada que ver uno con el otro.

Si no os gusta la cerveza no os preocupéis, no sabe así. El bizcocho huele a cerveza, pero luego al comerlo no se nota ese sabor. Sí que tiene un sabor peculiar, pero muy rico. Yo no soy de tomar cerveza, a no ser que sea con limón, y este bizcocho me encantó. Con deciros que nos lo comimos para desayunar mi txurri y yo de una sentada!


Os va a encantar la textura tan esponjosa y suave que tiene, muy jugoso. El sabor dependerá un poco del tipo de cerveza que uséis. El alcohol se evapora durante el horneado, por lo que no hay problema de que lo coman los niños, además que lleva muy poca cantidad de cerveza para el tamaño que tiene el bizcocho, con lo que es totalmente seguro.

Os dejo con la receta!



BIZCOCHO DE CERVEZA


Inspiración: :( La verdad que no me acuerdo, hace mucho que lo tenía apuntado en un papel.
Dificultad: apto para todos los públicos, incluidos torpes.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 40 minutos.
Alérgenos: huevo, gluten (tanto de la harina como de la cerveza).


Ingredientes


  • 3 huevos
  • 150 ml. de cerveza
  • 125 ml. de aceite de girasol
  • 250 g. de harina
  • 150 g. de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura


Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

2.- Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén espumosos. Añadimos entonces el aceite y la cerveza. Cuando se hayan integrado, empezamos a agregar la harina poco a poco, batiendo lo justo para que se integre.

3.- Engrasamos y enharinamos un molde y vertemos en él la masa. Horneamos durante 40 minutos aproximadamente. Pinchad con un palillo en el centro para saber si está hecho del todo (el palillo tiene que salir limpio).

4.- Dejamos templar en el molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que se termine de enfriar.


Consejos:

  • la receta original utilizaba 200 g. de azúcar. A mí como no me gustan los dulces demasiado ídem, siempre le pongo menos.
  • a la hora de servir podéis espolvorear azúcar glas por encima.
  • podéis usar la cerveza que queráis. Cambiará el toque de amargor o sabor que le da al bizcocho, pero como no es mucha la cantidad que se usa, tampoco vais a notar mucha diferencia.
  • podéis sustituir la cerveza por cualquier otro líquido.


¿Veis qué fácil y rápido es disfrutar de un bizcocho casero? Y sin preocuparnos de los lácteos ni de las mierdas que echan a los comerciales. Yo siempre que puedo, preparo bizcochos, magdalenas o bollos para desayunar el fin de semana.

Animaos a probar!

Muás
Iratxe

lunes, 5 de octubre de 2015

Mermelada de higos

Apurando, apurando antes de que se acabe la temporada de higos!!

Confieso que nunca he sido yo muy fan de los higos...hasta que el año pasado me vine a vivir al pueblo! Es una de esas frutas que no me da por comprarla, no sé por qué. Pero delante de casa tenemos una higuera hermosa ella y el año pasado les cogí el gustillo.

El problema con los higos aquí, otros años, suele ser que se llena el árbol de frutos pero no terminan de madurar más que unos pocos para cuando les pilla el frío. Pero como este año hemos tenido este verano tan caluroso y fuera de lo normal, las cosechas y todo ha venido adelantado.