miércoles, 30 de diciembre de 2015

Compota de manzana y canela

¡¡Feliz Año Nuevo!!

Justo al límite, llego yo a publicar la última receta del año en este blog. Y aunque llegue tan tarde, aún estáis a tiempo de hacerla de lo fácil y rápida que es!! Ideal para acompañar alguno de los platos de carne que tengáis pensados o como postre ligero.


Bueno, pues se nos acaba un año más, que hay que ver lo rápido que se ha pasado. 

Suele ser ahora cuando nos paramos a hacer balance y ver lo que hemos hecho o dejado de hacer. Lo bueno y lo malo que nos ha traído el año que se nos va. También es el momento de plantearnos nuevos propósitos y metas que esperamos cumplir...aunque sabemos que la mayoría se nos quedarán por el camino.

La verdad que es ahora cuando me doy cuenta de que este año para mí ha traído cambios. Quizá el año anterior (el 2014) fue un cambio a nivel personal más "tsunámico", pero este 2015, a la chita callando, ha traído 2 cambios bastante significativos. 


A nivel laboral me ha supuesto un "ascenso" (por denominarlo de alguna manera), lo que me supone mucho más trabajo y responsabilidad. Eso se traduce en menos tiempo y en más cansancio, ya que soy monitora de actividades deportivas.

Pero sin duda, el mayor cambio me llegó en junio y fue el que hizo que empezara este blog. Fue cuando me confirmaron que mi alergia a la carne se había ampliado y tenía que eliminar de mi vida también cualquier otro alimento que fuera de origen mamífero: ni lácteos ni gelatina. No os voy a dar la chapa con esto, porque ya lo hice en la primera entrada del blog, pero imagino que podéis imaginar el terremoto que supuso eso en mi día a día y no sólo en mi estilo de vida, sino también en el de los que me rodean.

Tengo mis días. Están los días en los que me lo tomo con humor. Y están los días en los que me siento un poco "estorbo" o "tocapelotas" o "problema" para los demás. Supongo que todo el mundo que tiene alguna alergia o intolerancia alimentaria sabrá de lo que hablo.

Pero bueno, que de todo se aprende y, como suelo decir muchas veces, menos mal que  me ha tocado a mí, que me gusta mucho lo de "cacharrear" y experimentar en la cocina! ^_^


Y no me enrollo más, que menudo tostón os acabo de escribir!! Si habéis seguido leyendo hasta aquí, enhorabuena! ;) Os habéis ganado esta receta, que vais a tardar menos en prepararla que leyendo esta entrada ;)

Es súper fácil de hacer la compota de manzana. Además, no lleva ningún tipo de alérgeno y es una receta de éxito asegurado. Lo mismo os sirve para acompañar platos de carne (nosotros la comimos con pato en Navidad), como de pescado (me han dicho que con salmón al horno está buenísima), como para comerla así sola de postre ligero para combatir los excesos de estos días, o para dar fruta a los niños.


COMPOTA DE MANZANA Y CANELA


Inspiración: esta receta que publiqué hace poco en mi otro blog.
Dificultad: requete-fácil.
Tiempo de preparación: 40 min.
Alérgenos: hay gente que es alérgica a las manzanas.

Ingredientes

  • 700 g. de manzanas
  • 50 g. de agua
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 40 g. de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela

Preparación


1.- Pelamos, descorazonamos y troceamos las manzanas. Cuanto más pequeños hagamos los cachitos, más rápido se hará.

2.- Ponemos en una cacerola las manzanas, el agua y el zumo de limón. Cocemos a fuego  medio-bajo hasta que la manzana esté blanda.

3.- Añadimos el azúcar y cocemos un par de minutos más.


4.- Trituramos con la batidora hasta obtener la textura deseada. Mientras estamos batiendo añadimos la canela al gusto.


Consejos:

  • en un recipiente hermético se conserva bien varios días.
  • yo no lo he probado, pero la receta original dice que esta compota se puede congelar.
  • el azúcar se puede sustituir por cualquier otro edulcorante o incluso prescindir de la misma.
  • es ideal para acompañar carnes, sobre todo platos de caza o pato.
  • es una manera ideal de que los niños coman fruta. En ese caso, mejor si no le añadís el azúcar.
  • lo de la canela es opcional.
  • para otra vez se me ha ocurrido que voy a probar a añadirle un chorrito de sidra, para darle otro toque diferente a ver qué tal queda.
  • podéis usar la variedad de manzana que queráis. 



Sólo espero que este nuevo año os traiga todo lo que esperáis de él, que lo exprimáis al máximo (además tiene un día más!!) y, sobre todo, que seáis felices. Yo espero seguir por aquí aportando ideas para llevar una vida libre de lácteos (y de otras cosas). Prometo que el 2.016, por lo menos a nivel de recetas, va a empezar potente!!

Muás
Iratxe

lunes, 28 de diciembre de 2015

Marquesitas (sin lácteos y sin gluten)

Pues le he cogido el gustillo a esto de preparar dulces navideños en casa. Lástima que este año me ha faltado tiempo para preparar más antes de Nochebuena y Navidad. Pero como ahora estoy de vacaciones, voy a resarcirme y preparar más cositas de cara a la Nochevieja y a Reyes.


Porque sí, amigos, todavía nos quedan más comilonas. Estamos hasta arriba de comida y aún hay que despedir el año que se va, recibir al que viene (lo que nos permita la resaca) y celebrar que vienen los Reyes Magos. Bueno, y en mi caso además alguna comida que tengo aún con compañeros...

Total, ya llegará el 7 de enero, con pánico a la báscula y con esos buenos propósitos de apuntarse al gimnasio y demás.


jueves, 17 de diciembre de 2015

Turrón de chocolate sin lácteos (opción vegana y sin gluten)

 

Seguimos con las recetas navideñas en el blog. Esta vez con un rico turrón de chocolate sin lácteos del que os traigo dos versiones, una de ellas vegana y os cuento la opción para veganizar todos.

De por sí ya es muy gratificante hacer tus propios dulces, ya que parece que te saben más ricos sólo por el esfuerzo. Pero en el caso de tener problemas de intolerancias alimentarias, cobra mayor importancia el poder elaborar en casa las recetas. Es una manera de asegurarte lo que comes y, sobre todo, poder hacer versiones aptas para todos y que en las tiendas no es tan fácil encontrar o, si encuentras, te cuestan un riñón y parte del otro.


jueves, 10 de diciembre de 2015

2 patés veganos para Navidades

Hoy vengo con 2 recetas de aperitivos o entrantes para estas Navidades para que las pueda disfrutar (casi) todo el mundo. Son dos patés veganos que se pueden versionar de muchas maneras para adaptarse a los gustos o necesidades de cada uno.


Puede parecer una tontería, pero es difícil encontrar patés o aperitivos que no lleven productos de origen animal. Los patés suelen ser de cerdo o de pato (en este caso yo sí que lo puedo comer) o si son cremas de untar en su gran mayoría llevan lácteos. Y otro tipo de entrantes más elaborados también suelen llevar nata, queso, jamón, leche,...

Así que hoy os enseño cómo preparar dos patés veganos, sin ningún lácteo ni nada de origen animal, para que cualquiera pueda disfrutar estas Navidades, tenga la alergia que tenga o si su opción es el veganismo. Los únicos que no pueden comer estos dos patés son los que tienen alergia a los frutos secos, ya que ambas recetas los llevan. Pero siempre se pueden sustituir o quitar.


viernes, 4 de diciembre de 2015

Polvorones veganos

En mi casa la llegada del puente de diciembre siempre ha significado...¡que llega la Navidad! Confieso que es una época que me encanta, pero me gusta celebrarla cuando toca y no dos meses antes. Así que es ahora cuando queda inaugurada la Navidad también en el blog. Y espero traeros varias recetas ricas que podáis disfrutar, todas ellas sin lácteos ni ningún producto procedente de mamíferos.

 

Y creo que no podía elegir mejor receta para inaugurar las recetas navideñas del blog! Los polvorones son uno de los dulces estrella de esta época y que prácticamente a todo el mundo le gustan. Y no creáis que son tan difíciles de elaborar.

Los polvorones tradicionales no llevan lácteos, pero se elaboran con manteca de cerdo, con lo cual yo tampoco los puedo comer (ya sabéis, nada que venga de un mamífero). Pero eso no significa que no pueda disfrutar de este dulce tan típico en Navidad.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Productos CON lácteos que no te esperabas

Cuando te detectan una alergia o una intolerancia alimentaria, comienza toda una odisea para descubrir qué puedes comer y qué no. Los viajes al supermercado, sobre todo los primeros meses, se hacen eternos. La compra que antes te costaba  media hora, de repente te cuesta dos horas. Te encuentras leyendo la etiqueta de todos los productos, todos los ingredientes de cada cosa que coges. Por lo menos hasta que le coges el truco y aprendes qué es lo que puedes comer y qué no.

Por suerte, hoy en día hay  mucha conciencia con las alergias alimentarias y, por norma general, los alérgenos vienen resaltados en negrita, en letra mayúscula o en una nota en el envase.

Imagen sacada de internet

Claro, los alérgenos conocidos.

Si tienes la desgracia de tener alergia rara a algo nuevo, como es mi caso, la odisea del supermercado se hace aún más pesada, pues no te queda más remedio que leer absolutamente todo con atención y aún así a veces metes la pata...

Pero esos viajes eternos al supermercado son muy instructivos y descubres muchas cosas. Entre ellas, la de mierda que nos meten en la comida. En serio, es de acojonar cuando te empiezas a leer bien todos los ingredientes. Descubres también que hay una serie de ingredientes comodín que los añaden a casi todo, así que como tengas alergia a alguno de ellos lo llevas claro... Pero bueno, que no va por ahí el post de hoy y no me quiero enrollar más de lo necesario...

Hay ciertos productos de alimentación que enseguida todos relacionamos con los lácteos o con la lógica presencia de los mismos. De igual modo, hay otros productos que no se nos ocurriría relacionarlos con este grupo. Lo que hoy quiero contar/denunciar/exponer/dar a conocer son algunos de esos productos de alimentación que jamás se nos ocurriría pensar que entre sus ingredientes puedan llevar leche o derivados. Damos por hecho que no van a llevar lácteos y eso nos puede llevar a meter la pata con la gente con alergias e intolerancias.

Lo digo por experiencia propia, porque he comprado algunos de estos productos sin mirarme el etiquetado (¿cómo va a llevar esto leche?!!) y al llegar a casa (o al sufrir las consecuencias) me he dado cuenta de que había algún derivado lácteo entre sus ingredientes.

Lo que más llama la atención es cuánto se usa la leche en polvo en la industria alimentaria. Al parecer, y según mis investigaciones, se usa para dar textura y también como aromatizante. Por lo tanto, hasta los productos más impensables e inverosímiles puede ser que la contengan, así que ¡cuidado!

Evidentemente, y quiero que quede clarísimo, los productos que voy a mencionar se basan en mi experiencia personal y no quiere decir que todas las marcas que fabriquen ese tipo de alimentos usen lácteos. Hablo de los que yo he visto y que más me han llamado la atención.

Embutido

 

La mayoría del embutido, ya sea de cerdo, de pavo o de pollo, lleva leche en polvo entre sus ingredientes. Sobre todo el chorizo y el salchichón. Se usa para darle textura.

Incluso la pechuga o jamón de pavo, de esos que parecen tan sanos, la mayoría de marcas llevan leche entre sus ingredientes. Yo justo tengo 2 tipos fichados que no llevan, pero hay que andar con cuidado al comprar, porque este es un claro ejemplo de producto que no imaginas que lleva lácteso entre sus ingredientes y luego te llevas la sorpresa.



 

Margarina

 

La mayoría de margarinas "vegetales" llevan leche entre sus ingredientes. Resulta cuando menos curioso que la alternativa vegetal a la mantequilla lleve productos lácteos. 

Algunas margarinas llevan también gelatina que, en mi caso, que la alergia es a cualquier producto procedente de un mamífero, supone también un problema. Además la gelatina no se resalta ni se señala como alérgeno, pues no está considerada como tal. Pero las gelatinas comerciales proceden del cerdo.

 

Comida deshidratada 


La comida deshidratada que sólo hay que mezclarla co nagua hirviendo para poder comerla (esos platos de pasta con polvitos, arroz, sopas con sabores,...) incluye entre sus ingredientes leche en polvo. La función de la misma es aportar textura y aroma al preparado.

Esto es un gran inconveniente sobre todo cuando se hacen viajes del tipo de los que hago yo: en bicicleta con alforjas o con una mochila y andando. En esos casos es necesario llevar comida que ocupe poco espacio, que pese poco y que aporte bastantes calorías. Pues bien, es prácticamente imposible encontrar productos que cumplan esas características y que no lleven lácteos.     

 

Comida preparada


Con la comida preparada pasa un poco como con la deshidratada. Como ya he ido diciendo, la leche en polvo se usa para dar textura y como aromatizante. También se usa la nata, la leche o el queso en polvo para dar textura a las salsas.

 

  

Hamburguesas / Salchichas de pollo o pavo


Lo primero aclarar que las de carnicería NO llevan lácteos, ya que las hacen en el  momento simplemente con la carne picada. Pero si pasamos a las hamburguesas o salchichas ya preparadas en bandejas que venden en los supermercados, muchas, que no todas, llevan entre sus ingredientes leche en polvo. El motivo, el mismo que en todos los casos anteriores. Así que hay tener cuidado de fijarse bien en las etiquetas, pero lo mejor es preparárselas uno mismo en casa con la carne picada que compre en la carnicería.

 

Patatas fritas de sabores


Sí amigos, las patatas fritas de bolsa, por increíble que nos parezca, llevan leche en polvo.

¡Ojo! No todos los tipos de patatas llevan leche en polvo. Si son patatas fritas normales, con sal, a secas, evidentemente no llevan nada raro. La cosa cambia cuando son patatas de sabores. La leche en polvo ya hemos dicho que se usa para aromatizar, con lo que las patatas que son de sabores normalmente la llevan. Da igual que sean de sabor a queso, a barbacoa, a ajo y perejil... Fijaos muy bien en los ingredientes.

Por ejemplo las patatas de la marca Pringles suelen marcar en un costado si son aptas para vegetarianos o para veganos. En el primer caso, suelen llevar leche en polvo. En el segundo, podéis estar seguros que no llevan ningún tipo de lácteos.

 

 

Sacarina


Sí, otro producto que parece increíble que pueda llevar...¡lactosa! No he mirado todas las marcas, pero la que me llevé de vacaciones para echar al café resulta que sí que tenía!

 

 

Vegetop


"Vegetop" es la nata "vegetal" que se vende en Makro. Con ese nombre, cualquiera puede pensar que es una nata para montar vegetal, apta para la gente que no puede tomar lácteos. Pero resulta que esta nata lleva también nata animal, el nombre es simplemente porque está aligerada con grasas vegetales.  

 

 

 

Espero que este post tan largo os sirva de ayuda, tanto si tenéis problemas con los lácteos como si no, por si tenéis gente a vuestro alrededor a la que le pueda venir bien. Sobre todo poque ya véis que es muy fácil meter la pata, que hay muchos producos que se consumen casi a diario y que no imaginaríamos que llevarían lácteos entre sus ingredientes.

Y perdonad por la chapa!!

Muás
Iratxe 

martes, 17 de noviembre de 2015

Pan dulce vegano (en panificadora)

Una manera fácil de preparar un pan dulce para desayunar y además en una versión sin huevos ni mantequilla, que lo hacen más saludable y apto para más gente.


Tengo que confesar que para los desayunos soy bastante de ideas fijas. Si tengo que ir a trabajar, café con leche y galletas. Pero los días de fiesta o libres me gusta cambiar y desayunar cosas especiales como tostadas o bollería. 

Además intento que la mayoría de las veces sean cosas hechas por mí. Primero porque por mi alergia a cualquier producto proveniente de mamíferos es bastante difícil encontrar bollería o galletas que no lleven lácteos o manteca de cerdo entre sus ingredientes. Pero, sobre todo, porque es mucho más saludable, sano y así sabemos exactamente qué comemos.


El blog del que saqué la receta lo llamaba "brioche vegano en panificadora". Sinceramente, llamar "brioche" a este pan me parece demasiado pretencioso. Hace tiempo que no como uno, pero desde luego que la miga no se parece en absoluto a la de este pan, ni lo tierno y suave que es un brioche.

Eso sí, el sabor sí que es cierto que es muy parecido. Es como una especie de pan de molde dulce, con sabor a brioche, pero con una miga mucho más consistente. Ideal para comerlo así tal cual en rebanadas o para tostarlo. En casa lo hemos probado de las dos maneras, añadiéndole margarina y mermelada de higos casera, y la verdad es que no sabría decir cómo nos gustó más.


Al hacerlo en la panificadora ya veis qué forma se le queda, de pan de molde. Se puede preparar también a mano y usar el molde que queráis, sólo que en ese caso no será tan rápido y fácil de preparar como es con la panificadora. Nosotros hace años que la tenemos y la verdad es que le sacamos muchísimo partido. Somos super panarras y nos encanta el pan casero, pero no tenemos tiempo de andar amasando y menos aún de estar pendientes de los levados (es lo que tiene tener unos horarios de trabajo un poco complicadetes...), así que ponemos la panificadora, la programamos y disfrutamos de pan "casero" casi a diario. 

Pero bueno, tengáis o no un trasto de esos, os animo a probar esta receta de pan dulce vegano, ideal para desayunos sanos y sin ingredientes raros ni conservantes ni nada!


PAN DULCE VEGANO


Inspiración: un blog  este blog italiano.
Dificultad: para todos los públicos. 
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Cocción: según el programa, unas 3 horas y media.
Cantidad: un pan de 750 g.
 Alérgenos: gluten.


Ingredientes

  • 250 ml. de leche vegetal (yo usé de arroz)
  • 15 g. de aceite de oliva virgen extra
  • 100 g. de azúcar moreno
  • 2 g. de sal
  • 1 cucharadita de miel
  • 460 g. de harina de fuerza (o mitad y mitad)
  • 1 sobre de levadura de panadería

Preparación

 

1.- Colocamos los ingredientes en la cubeta de la panificadora en el orden que los he escrito.

2.- Seleccionamos el programa de pan dulce (o pan básico, si no tenéis).

3.- Seleccionamos el peso de 750 g., el nivel de tostado que queramos y ponemos la panificadora en marcha.


Consejos:

  • podéis usar mitad de harina de fuerza y mitad de harina normal. O incluso harina integral.
  • en lugar de miel, se puede usar sirope de agave, de arce,...O nada.
  • este pan se puede congelar. Simplemente lo envolvéis en film transparente y lo congeláis. Cuando queráis consumirlo, lo sacáis la noche anterior y dejáis que se vaya descongelando en la nevera (o fuera, si no hace mucho calor).
  • se puede comer en rebanadas tal cual o tostarlo.
  • si no tenéis problema de alergias a los lácteos o no sois veganos, podéis usar leche normal.

Os animo a que empecéis a preparar vuestra propia bollería en casa, ya sea con panificadora o a mano, ya sean bollos o magdalenas o galletas. De verdad que merece la pena, no sólo por la satisfacción de haberlo hecho nosotros (que eso ya es mucho), sino por el hecho de saber qué estamos y comiendo y asegurarnos que no lleva ningún tipo de aditivo, conservante, colorante ni ninguna de esas mierdas que le echan a la comida preparada.

Muás
Iratxe

lunes, 9 de noviembre de 2015

Muffins veganos sin grasas

Estos muffins se preparan con tan sólo 4 ingredientes (más los que queráis añadir para darles "gracia") y no llevan nada de grasa. ¿Podríamos decir que estamos ante una receta perfecta? ;)


Ayyyyyyy, mira que me ha costado escribir esta entrada! Hay veces en las que los astros parece que se alinean para que se nos tuerza todo al mismo tiempo.

Hace ya un par de semanas que hice la receta, las fotos y nos comimos los muffins... ¡pero imposible publicar! Ando de medio mudanza, con lo cual mis cosas andan desperdigadas; de curro ando a tope, casi sin tiempo para nada; cuando tengo internet no tengo el ordenador; si me llevo el portátil a una cafetería con wifi para aprovechar un rato libre, no me detecta la red y se bloquea; si intento ir avanzando desde el móvil resulta que se me borra todo lo que he escrito,... Pero bueno, vendrán tiempos más relajados ;)


El caso es que ya por fin puedo compartir esta receta, que además sé que va a triunfar. Es muy sencilla de hacer, no lleva ingredientes raros (salvo, quizá, la leche vegetal pero que hoy en día en cualquier supermercado se encuentra o si no se sustituye por leche normal), no lleva nada de grasa, ningún producto de origen animal y es apta para la mayoría de alergias o intolerancias alimentarias.


No os voy a engañar, no son los mejores muffins que hayáis comido jamás. No se pueden sustituir la jugosidad, esponjosidad y textura que aportan las grasas o el huevo, pero para no llevar nada de eso, son absolutamente deliciosos.

Sólo viendo los ingredientes que lleva no os podéis imaginar que el resultado vaya a ser tan bueno y tan tierno. A nosotros la verdad que nos sorprendieron mucho.


Animaos a probarlos y luego me contáis el resultado, pero yo creo que de todas las recetas veganas que he ido probando hasta ahora, estas son de las que más me han gustado. Hay otras que quedan un poco más mazacote o toscas, pero estos quedaron realmente jugositos y sin necesidad de usar purés de frutas ni nada raro.

¡Vamos a ello!


MUFFINS VEGANOS SIN GRASA


Inspiración: un blog italiano que suele "veganizar" o aligerar recetas: Mammarum
Dificultad: para torpes.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 20-25 minutos.
Cantidad: 8 muffins.
Alérgenos: gluten.


Ingredientes

  • 200 g. de harina
  • 50 g. de azúcar moreno (o blanquilla)
  • 280 g. de leche vegetal (yo usé de arroz)
  • 1 cucharadita de levadura
  • pepitas de chocolate negro


Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

2.- Ponemos todos los ingredientes, salvo las pepitas de chocolate, en un bol y mezclamos bien con la ayuda de unas varillas. Podéis usar también una batidora o robot de cocina.

3.- Una vez bien integrado todo, añadimos las pepitas de chocolate y removemos con una cuchara para que se repartan bien por toda la mezcla.

4.- Preparamos una bandeja con cápsulas para magdalenas o muffins y rellenamos con la masa hasta 2/3 de su capacidad. 

5.-Horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.

6.- Dejamos enfriar en la propia bandeja 5 minutos y después los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.


Consejos:

  •  podéis emplear cualquier tipo de leche vegetal. Yo en postres suelo usar la de arroz porque es de la única manera que me gusta. Dependiendo de la que uséis cambiará un pelín el sabor. Si no tenéis problemas de alergias ni nada, se pueden hacer con leche de vaca.
  • para hacerlos aún más saludables, podéis usar harina integral.
  • en lugar de pepitas de chocolate (mirad siempre bien los ingredientes y alérgenos que indique el fabricante), se pueden añadir frutos secos, pasas,...
  • al no llevar grasas, se conservan peor que los muffins tradicionales, es decir, pierden jugosidad más rápido. Por ello es mejor hacerlos el mismo día que se van a consumir o el día anterior.

¿Habéis visto qué fácil? Pocos ingredientes, proceso súper sencillo y sin necesidad de cacharros o instrumentos raros. Y el resultado es muy rico y ligero, así que animaos a probar!

A ver si hasta la próxima no pasa tanto tiempo!

Muás
Iratxe


jueves, 29 de octubre de 2015

Barritas de avellana y avena

 

¿Os gustan las barritas de cereales o energéticas pero preferís no comprar las comerciales? ¿No encontráis barritas que no lleven lácteos o gluten? ¿No os gusta que las comerciales lleven un montón de aditivos y demás productos innecesarios?

Pues bien, os traigo una alternativa casera ideal, súper fácil de preparar, con productos naturales, sin lácteos, sin gluten y sin azúcar. Además podéis hacer tantas variaciones como queráis!


Hace poco que he publicado esta receta en mi otro blog, para un reto en el que participo. Pero es que me viene al pelo para enseñaros un posible uso para la harina de avellanas que sobró al hacer la leche de avellanas casera. Si aún no habéis probado a hacerla no sé a qué estáis esperando, porque es una leche vegetal maravillosa, sana y buenísima!

Pues bien, después de hacer esta leche, sobra como una especie de harina de avellana que hay que secar (os explico cómo en ese post) y que nos sirve para hacer otros postres o platos.


En este caso, la he usado para preparar estas barritas energéticas, combinado con avena. Aunque es posible usar sólo harina de avellanas, harina de almendras, combinar diferentes frutos secos o cereales,... Os van a encantar de sabor y además son sanas y con sólo ingredientes naturales.

No llevan azúcar, no llevan lácteos (cuidado con el chocolate que se usa) y sólo llevan un huevo, con lo que apenas llevan grasa.

 

En cuanto a lo del gluten, hay ciertas dudas con la avena. En algunos países la avena está considerada dentro de los cereales sin gluten y aptos para celíacos, pero en otros no está claro o no se recomiendo en dietas sin gluten. En principio la avena es un cereal seguro, siempre y cuando se haya manipulado correctamente, y no debería causar problemas a las personas celíacas, pero dependerá un poco de cada caso.

Pero bueno, con el tema de alergias e intolerancias ya sabéis que hay que mirar todo muy bien y cada uno sabe qué es lo que le sienta mejor o peor.





BARRITAS DE AVELLANA Y AVENA


Inspiración: esta receta.
Dificultad: 0 patatero.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Cocción: 1 hora a 100ºC.
Alérgenos: avellanas, huevo, avena.

Ingredientes

 

  • 100 g. de harina de avellanas (avellanas molidas finas)
  • 150 g. de copos de avena finos
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de aceite
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 100 ml. de agua
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de jengibre
  • chocolate negro para decorar

Preparación

 

1.-  Colocamos todos los ingredientes menos el chocolate en un bol. 

2.- Mezclamos con unas barillas manuales hasta lograr una masa (pasta) que se pueda moldear sin molde. Si queda muy mazacote, añadimos un poquito más de agua. Si queda muy líquida, usamos un molde. A mi me quedóa bastante "mazacote", pero para darle bien la forma la puse en un molde de bizcocho, dándole un par de centímetros de altura y alisando la superficie con una cuchara.

3.-  Horneamos a 100ºC durante 1 hora.

4.- Dejamos enfriar y con cuidado desmoldamos. Cortamos en barras.

5.- Fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas y con ayuda de una cuchara dejamos caer chorretones o bañamos toda la barra, al gusto.



Consejos:

  • la receta original utiliza 250 g. de harina de almendras.
  • podéis añadirle las especias que queráis o más os gusten para darle sabor. Yo he usado canela y jengibre porque me gustan mucho en postres.
  • si añadís orégano, ajo en polvo, pimienta, ... podéis hacer la versión salada.
  • yo le he puesto chocolate fundido por encima, pero podéis ponerle pepitas de chocolate en la masa. O podéis usar chocolate blanco.
  • se puede usar otro tipo de frutos secos, o incluso muesli.
  • al no llevar azúcar, no son muy dulces (salvo por el chocolate). Si os gustan las barritas más dulces, podéis añadirle azúcar o, más sano aún, una cucharada de miel o de sirope de agave.
Son una opción perfecta para conseguir energía de modo sano y para aprovechar la harina de avellanas (o de cualquier otro fruto seco) que nos sobre al preparar leche vegetal. En casa han triunfado y vamos a probar a hacerlas más veces de más formas diferentes.

Muás
Iratxe

lunes, 19 de octubre de 2015

Leche de avellanas


O bebida vegetal de avellanas. 

Aunque el término "leches vegetales" está muy extendido, lo correcto es llamarlas "bebidas vegetales", ya que al no proceder de un animal no entrarían dentro de la definición de "leche". Pero vamos, que llamarlas como queráis, el caso es que la receta que os traigo hoy es una maravilla de bebida a partir de avellanas.


Desde que tuve que desterrar de mi vida cualquier producto de origen mamífero, lo que peor llevé al principio fue la leche. Yo tomaba mucha leche todos los días y además es que me encantaba! Empecé a buscar alternativas vegetales y la verdad que me volví un poco loca.

Hay un montón de tipos de bebidas vegetales, hechas a partir de cereales, de legumbres o de frutos secos. Pero son muy caras y además no me gustó casi ninguna. Algunas demasiado dulces, otras demasiado "aguachirri" y sin sabor, otras con un sabor demasiado "vegetal",..


Por suerte encontré la que me gusta para tomar con el café o con el colacao de la noche, pero me he decidido a probar a hacer distintas leches vegetales en casa para ver qué tal el resultado. Y la verdad es que con esta primera no podía ser mejor!

Es muy fácil de hacer,  con ingredientes  naturales y el sabor es realmente bueno. La hemos probado a tomar sola y también con el café y nos ha gustado de todas formas. Entre la gente a la que le dimos a probar también triunfó, así que no hay duda que la volveré a hacer a menudo.


Sobre todo nos sorprendió el color y la textura que tiene, ya que a simple vista parece leche normal. De hecho, la textura se asemeja mucho a la leche de vaca. El sabor es a avellana pero suave, sin resultar pesado y con las cantidades que os voy a dar no queda muy dulce. La próxima prueba será añadiéndole cacao en polvo para hacer un batido de chocolate.

No os perdáis luego los consejos, donde os cuento cómo aprovechar esos restos de avellana que os quedarán después de preparar la leche ^_^


LECHE DE AVELLANAS


Inspiración: varios blogs veganos que busqué en Pinterest.
Dificultad: 0 patatero.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Alérgenos: avellanas.


Ingredientes


  • 125 g. de avellanas
  • 3 tazas de agua (750 ml.)
  • 2 cucharadas de sirope de agave (o de miel)


Preparación


1.- Pelamos las avellanas y las ponemos a remojo toda la noche. Cuanto más tiempo estén, más suave quedará luego la leche.

2.- Quitamos el agua de remojo y las ponemos en el procesador de alimentos o vaso de la batidora que vayamos a usar. Añadimos 3 tazas de agua caliente (no demasiado) y el sirope de agave. 

3.- Batimos bien durante 2-3 minutos, hasta que logremos un líquido blanco y no queden trozos de avellana.

4.- Para separar los restos de avellana de la leche, pasamos por un colador muy fino o podemos utilizar también una gasa o trapo de algodón limpio.

5.- Guardamos la leche en una  botella en la nevera. Aguanta unos 3 días.


Consejos:

  • los restos de avellana que sobran, los podéis secar y utilizarlos para elaborar otras recetas. Para secarlos, extendéis bien la pasta sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y horneáis con el horno al mínimo durante 2-3 horas. También se puede hacer en el microondas: en pequeñas tandas, extendéis en un plato la pasta de avellanas y vais calentando a media potencia en golpes de 5 minutos. Sacáis, removéis y otros 5 minutos. Repetir hasta que esté seca del todo y os quede como una harina gruesa de avellanas.
  • para endulzar podéis usar sirope de agave, miel,... También sirve azúcar, pero con los endulzantes líquidos queda mejor.
  • esta misma receta os sirve para otros frutos secos.
  • podéis probar a añadirle cacao en polvo o algarroba a la hora de batir, para lograr un batido de chocolate.


Animaos a preparar vuestras propias bebidas vegetales en casa, ya veréis qué resultado más rico y qué sanas que son.

Muás
Iratxe