domingo, 26 de marzo de 2017

Milhojas con nata vegetal de naranja y kiwi #Asaltablogs

Un postre de esos facilones, que se preparan enseguida y con el que triunfaréis allá donde vayáis. ¡Asegurado!


Último domingo de mes y primero de la primavera con cambio de hora incluido, ¡¡yujuuuuuuuu!! Aunque con este tiempo tan loco que tenemos, la primavera lo que ha traído consigo ha sido el invierno. Pero bueno, que a mí me encanta que llegue la primavera, que los días sean más largos, que haya una explosión de vida y de color, que se acerque el final de curso, el verano... Vamos, que estoy encantada.

Pero a lo que iba, que siendo último domingo de mes toca Reto Asaltablogs, el reto más gamberro de la blogosfera. Y en esta ocasión el blog agraciado con un robo en su cocina ha sido Mandarinas y miel, de Mavi.


Tiene una enorme variedad de recetas, tanto dulces como saladas, pero la verdad es que me decidí bastante rápido. Eso sí, no encontraréis esta receta tal cual, ya que le he hecho unos cuantos cambios a la suya...

Está basada en sus milhojas con crema de limón y arándanos. También eché el ojo a las milhojas de fresas con nata. El caso es que el domingo tenía una comida con la familia y siempre llevo yo el postre, pero entre el taller y demás tampoco quería liarme mucho. Tenía una lámina de hojaldre y también quería ir gastando la nata vegetal que tengo congelada, así que perfecto!


Pero no tenía limones en casa y los arándanos cuestan un riñón y medio, así que lo adapté a lo que tenía: naranja en vez de limón y kiwi, que tenía unos cuantos por casa. Me daba un poco de miedo el resultado y la combinación, pero fue un éxito total!!

Queda un postre de lo más ligero, nada empalagoso, lleno de vitamina C (lleva naranja y kiwi, ¿no?) y delicioso. ¡¡Os va a encantar!!



MILHOJAS CON NATA VEGETAL DE NARANJA Y KIWI


Inspiración: esta receta del blog Mandarinas y miel.
Dificultad: fácil-fácil.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 15 minutos.
Alérgenos: gluten


Ingredientes

  • 1 lámina de hojaldre (sin lácteos)
  • 150 ml. de nata vegetal para montar
  • el zumo de media naranja
  • un poco de ralladura de naranja
  • 2 kiwis
  • azúcar glas (al gusto)

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 200ºC.

2.- Cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal y espolvoreamos con azúcar glas.

3.- Extendemos la lámina de hojaldre y con ayuda de las manos o de un rodillo la extendemos un poco, para que quede bien fina, con cuidado de que no se nos rompa.

4.- Cortamos rectángulos de masa, el tamaño un poco al gusto, en función de cuántos milhojas queréis que os salgan o si los preferís más o menos grandes. Tened en cuenta que para cada unidad necesitamos 3 rectángulos de hojaldre. No hace falta que los separéis entre ellos, no se van a fusionar en el horno.

5.- Espolvoreamos con un poco de azúcar glas y metemos al horno. Pasados 5 minutos, les damos la vuelta y espolvoreamos un poco más de azúcar glas. Horneamos 10 minutos más o hasta que veáis que se empiezan a dorar.

6.- Sacamos del horno y dejamos enfriar.

7.- Preparamos la nata de naranja. Para ello ponemos la nata bien fría en un bol, junto con 3 cucharadas de azúcar glas (dependiendo de lo dulce que la queráis). Montamos con unas varillas hasta que forme picos firmes.

8.- Añadimos el zumo de naranja y la ralladura, con movimientos envolventes con una espátula o lengua pastelera.

9.- Metemos la crema en una manga pastelera con una boquilla redonda o sino cortando sin más la punta. Hasta el momento de montar las milhojas, guardamos en la nevera.

10.- Para montar nuestras milhojas, cogemos un rectángulo de hojaldre y ponemos unas bolitas de nata. Colocamos unos pocos trozos de kiwi encima. Tapamos con otro rectángulo de hojaldre y repetimos la operación. Tapamos con un tercer rectángulo. Repetimos la operación hasta acabar con todo el hojaldre y espolvoreamos con azúcar glas por encima.


Consejos:

  • en lugar de kiwi, podéis usar cualquier fruta que esté en temporada: fresas, arándanos, frambuesas, moras (cuando toque), melocotones (en verano),...
  • la nata vegetal que usé es la misma con la que hice el ganaché de chocolate. Monta muy bien y con el chocolate la verdad que queda buenísima. Para tomarla sola sabe bien, aunque no se parece mucho a la nata convencional. Eso sí, yo gastaré los paquetes que tengo congelados para ocasiones especiales y chispún, ya que aunque sea vegetal, es básicamente aceite de palma con un montón de estabilizantes y mierdas varias que es mejor evitar.
  • otra opción es usar nata de coco (en esta entrada os enseñé cómo montarla).
  • en la receta original utiliza el zumo de 1 limón para hacer la crema.
  • no os pongo las cantidades de azúcar glas, porque depende un poco de cuánta uséis para espolvorear y de lo dulce que queráis la crema.
  • podéis hacer las milhojas de solo 1 capa (2 trozos de hojaldre y un relleno) para hacerlas más pequeñas.
  • lo de estirar un poco la lámina de hojaldre es para que quede más fino y montar mejor el postre, porque sino se infla mucho.
  • mejor que la lámina de hojaldre sea rectangular, para aprovecharlo mejor.

No os asustéis por ver tantos pasos, es porque lo he escrito en plan muy detallado. Pero es muy fácil y rápido de preparar y el resultado es estupendo. Además, adaptable a la fruta de temporada. Un auténtico postre de domingo, animaos a probar!!

Muás
Iratxe

lunes, 20 de marzo de 2017

Gelatina de cerveza. Receta para sorprender

Con esta gelatina os vais a quedar con todo el mundo, no va a dejar indiferente a nadie!


Ayer fue el día del padre y, aunque yo no soy de celebrar los "Días de", sé que mucha gente sí que lo hace. Sí, lo suyo hubiera sido publicar esta receta antes, pero no me da para todo. Aunque creo que esta gelatina os va a gustar tanto que la vais a preparar para sorprender en cualquier ocasión especial...¡o para gastarle una broma a alguien!

Porque realmente da el pego, parece que es una cerveza de verdad, pero cuando inclinas el vaso para beber, "el líquido" no se mueve.


martes, 14 de marzo de 2017

Salsa agridulce, receta casera

¿Os gusta la comida china? ¿Os habéis preguntado alguna vez cómo se preparan algunos de sus platos más icónicos? ¿No tenéis muy claro si os dan perro por ternera?


Bien, a esa última pregunta no puedo responder, pues también me intriga. Es más, desde que hace ya 4 años que me dijeron que tenía que decir adiós a la carne de mamífero (aquí os cuento lo de mi alergia rara) no he vuelto a ir a comer a un chino. No me fío. Siempre me ha tenido "mosca" el hecho de que todo sepa casi igual: da igual que sea ternera con cebolla, pollo con almendras, pato a la naranja,... todo tiene un sabor (y un corte) muy parecido!! Así que no me fío que el pollo no sea en realidad perro o gato o vete tú a saber qué.

Pero si hay algo que me encantaba en los restaurantes chinos era el pan chino. Con todo su aceitaco y grasaza, con ese sabor dulce... y me encantaba untarlo en la salsa agridulce!! 


viernes, 10 de marzo de 2017

Talleres 2017

"Me llena de orgullo y satisfacción" escribir esta microentrada para contaros que este año también voy a impartir una serie de talleres en el centro comercial El Boulevard de Vitoria-Gasteiz. El año pasado fueron 6 talleres de repostería, de diversos tipos y para diferente público. Este año va a ser más diverso y los talleres van a ser también salados


Serán 6 talleres temáticos, relacionados con fechas especiales, y aprenderemos tanto recetas dulces como saladas, para que haya para todos los gustos :)



Al igual que el año pasado, todos son gratuitos y las inscripciones son hasta completar aforo. Hay que inscribirse a través de su página web o de Facebook, así que si estáis interesad@s tenéis que estar atent@s para no quedaros sin plaza!!


El primero de los talleres va a tener lugar el próximo 17 de marzo, viernes, a las 19 horas. Es un taller especial para el Día del Padre en el que vamos a aprender a preparar (y catar) recetas que llevan como ingrediente...¡¡la cerveza!! Y va a haber recetas saladas y dulces, yo no me lo perdería!



Espero veros por allí ^_^

Muás
Iratxe

miércoles, 8 de marzo de 2017

Bizcocho de quinoa y zanahoria

Un bizcocho que sin duda os va a sorprender. No es el más bonito que hayáis visto, pero las apariencias engañan ;)


Hacía ya mucho tiempo que vi una receta de bizcocho de quinoa y manzana y se me quedó la idea, pero fue pasando el tiempo y nada. Cuando el otro día decidí que ya era hora de prepararlo para desayunar el fin de semana, me puse a buscar y no lo encontraba.

Todas las recetas que encontré en internet al buscar bizcocho de quinoa utilizaban harina de quinoa, sustituyendo a la de trigo y logrando así un bizcocho sin gluten. Pero no encontré bizcochos que usaran la quinoa en grano, el cereal en sí cocido. Así que decidí improvisar un poco.


Hasta hace unos años nadie había oído hablar de la quinoa y, de repente, se puso de moda, como pasa con muchos alimentos. Antes no se veía en ningún supermercado y hoy en día podemos encontrarla en sus distintas variedades sin problema. De hecho, está considerada como un "superalimento", pero ¿qué es eso de superalimento?

La quinoa es una semilla que posee los 8 aminoácidos esenciales para el ser humano, con lo cual es ideal para dietas veganas. También tiene hierro, calcio, fósforo y vitaminas, lo que la convierte en un alimento muy completo. También tiene fibra y, además, no tiene gluten. Pinta bien, ¿no?


Así que si añadimos quinoa a un bizcocho, tendremos un "superbizcocho"!! ;) Nos permite aprovechar todos los nutrientes de esta semilla, pero de una forma diferente y dulce. Si además le añadimos zanahoria y en vez de azúcar usamos sirope de agave, tenemos como resultado un desayuno de lo más completo y saludable. Para darnos un capricho sin dejar de cuidarnos.

Eso sí, no os esperéis la típica textura de bizcocho esponjoso al que estamos acostumbrados. Es más bien tipo pudding o pastel, no sabría explicar muy bien la textura. Eso se debe a la propia quinoa, que hace que parezca más mazacote, pero en realidad al comerlo es muy suave.



BIZCOCHO DE QUINOA Y ZANAHORIA


Dificultad: fácil.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Cocción: 55-60 minutos.
Alérgenos: gluten, huevo (ver "Consejos" para saber cómo evitarlos)

Ingredientes

  • 225 g. de quinoa
  • 230 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 2 zanahorias medianas
  • una pizca de sal
  • 1 cucharadita de canela
  • 30 ml. de aceite de oliva suave o de girasol
  • 100 g. de sirope de agave (equivalente a 200 g. de azúcar moreno)
  • 250 ml. de leche vegetal
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación


1.- Enjuagamos la quinoa con agua fría y escurrimos.

2.- Ponemos la quinoa en una cacerola con agua (se recominda 3 partes de agua por parte de quinoa) y cocemos a fuego medio durante unos 15 minutos, hasta que se quede blanquecina-transparente y tierna. Dejamos enfriar y reservamos.

3.- Precalentamos el horno a 180ºC.

4.- Pelamos y rayamos las zanahorias.

5.- En un bol mezclamos todos los ingredientes secos: la harina, la levadura, la sal, la canela, la quinoa y las zanahorias rayadas.

6.- En otro cuenco batimos el huevo y le añadimos la leche, el aceite, la esencia de vainilla y el sirope de agave. 

7.- Vertemos la mezcla de ingredientes húmedos sobre los secos. Revolvemos bien para que se nos mezcle todo correctamente.

8.- Engrasamos un molde para bizcochos y vertemos la mezcla.

9.- Horneamos durante 55-60 minutos. Comprobamos que está hecho pinchando con un palillo en el centro.

10.- Sacamos del horno y lo dejamos templar 5 minutos en el molde, para después pasarlo a una rejilla para que termine de enfriarse.


Consejos:

  • el sirope de agave lo podéis sustituir por el doble de cantidad de azúcar.
  • podéis usar el tipo de leche que más os guste. Yo he usado leche de arroz, que no le aporta nada de sabor.
  • en lugar de zanahoria podéis usar manzana rayada, que también queda muy rico.
  • para veganizar esta receta, sustituir el huevo por un plátano maduro machacado o por 50 g. de puré de manzana.
  • para adaptar para celiacos, sustituir la harina por la misma cantidad de harina para repostería sin gluten.

Esta receta es ideal para aprovechar quinoa cocida que os haya sobrado (si es que la soléis utilizar) o para probar bizcochos y texturas diferentes. Es una manera diferente de comer dulces y de aportar proteínas y nutrientes esenciales de una forma original.

¿Os animáis a probarlo? Si lo hacéis, contadme qué tal el resultado.

Muás!
Iratxe

jueves, 2 de marzo de 2017

Pan con semillas en bolsa. Receta en 1 hora

Increíble pero cierto, con esta receta podréis tener un pan casero y buenísimo en 1 hora. ¡¡Ideal para salir de un apuro!!


Os he dicho muchas veces que en casa somos muy panarras. Podríamos sobrevivir sólo a base de pan. Y si encima es pan casero ya ni os cuento!

Todos los días hacemos nuestro propio pan...aunque con trampa!! Tenemos una panificadora a la que le sacamos chispas, el día menos pensado se nos declara en huelga. Además solemos usar unos preparados panificables que venden en Lidl que están buenísimos y salen muy bien de precio. Lo sé, esto ya es el colmo de la vagancia panarra. Pero de verdad que salen genial y son mejores (y más baratos) que las barras de pan que venden en la mayoría de panaderías hoy en día.


domingo, 26 de febrero de 2017

Bizcocho de remolacha y chocolate #Asaltablogs

Un bizcocho realmente sorprendente, de esos que si no te lo dicen, jamás adivinarías el ingrediente secreto.


Último domingo de mes y eso significa que nos toca el reto más canalla de la blogosfera: el Asaltablogs. Y este mes el blog agraciado con tener el honor de le que entren a birlar en su cocina ha sido el blog de Elena, Mrmelada. Es un blog lleno de recetas dulces y esta vez sí que he sucumbido a la tentación y le he chorizado un señor desayuno.

Tenía varias recetas fichadas, porque con eso de que Elena es de Bilbao, pues me pillaba bastante cerquita acercarme a fisgonear ;)


Hacía mucho que había visto este bizcocho, en un montón de blogs, y la verdad es que tenía curiosidad y ganas de probarlo. Me encantan los bizcochos que llevan fruta o vegetales entre sus ingredientes (como este, este, o este otro), porque quedan súper jugosos. Pero es que la remolacha no es una hortaliza que se encuentre en mi lista de la compra ni que use normalmente (o nunca, vamos). Y claro, comprarme una remolacha sólo por probar este bizcocho no me llamaba la atención.